sábado, 20 de agosto de 2011

Radiografía de la ocupación en Querétaro

Publicado en Plaza de Armas el 18 de Julio de 2011

Un tema recurrente en esta columna ha sido el del empleo, tanto por el fuerte impacto social de esta variable como por la lenta recuperación que ha tenido a nivel mundial y que se ha convertido en uno de los factores que pone en duda la capacidad de sostenimiento de la frágil recuperación económica actual.

Querétaro no es la excepción de este entorno; pero además tiene un factor que agrava la situación: una elevada tasa de crecimiento poblacional provocada por el crecimiento poblacional natural y por movimientos migratorios internos. Esto hace que caigamos en situaciones contrastantes como ser uno de los principales generadores de empleo en el país acorde a las cifras del IMSS y, sin embargo, tener una tasa de desocupación arriba de la media nacional.

Analicemos cómo ha sido el empleo generado en el último año, para entender qué sectores han sido los generadores de empleo y qué características tiene el empleo generado. El análisis es del primer trimestre del 2011 comparado con el primer trimestre del 2010, con cifras preliminares del INEGI.

Comencemos con la identificación de 2 grandes grupos en el tema de ocupación: los empleados que pertenecen a alguna organización y son remunerados por sus trabajos y aquellas personas que son independientes o tienen alguna situación particular de ocupación (empleadores, trabajadores por cuenta propia y trabajadores no remunerados).  Vemos que hay dinámicas muy diferentes desde diversas perspectivas para estos 2 grupos. Por ejemplo, en este año se generaron 46,662 empleos remunerados, mientras que se perdieron 3,400 de las ocupaciones independientes; es decir, se ve una tendencia contraria a la que se tuvo en los meses más difíciles del 2009, donde parte de la ocupación se debía a gente que se quedaba sin empleo por lo que establecía su práctica o negocio propio, muchas veces más forzado por las circunstancias que por una vocación o deseo propio.

Si vemos el análisis por sector económico, también hay comportamientos muy interesantes desde la perspectiva de estos 2 grupos, ya que hay sectores donde han aumentado significativamente los empleos generados pero muchos independientes han perdido su ocupación, otros sectores donde han crecido tanto los empleados como los independientes, otros donde el crecimiento ha sido básicamente por empleos generados, y por último sectores que se han contraído por cualquier perspectiva. Veamos los sectores en la siguiente tabla:


Sectores en los que han aumentado los empleados y los independientes se han reducido
·   Construcción
·   Transportes, comunicaciones, correo y almacenamiento
·   Servicios profesionales, financieros y corporativos
Sectores en los que han crecido tanto los empleados como los independientes
·   Comercio
·   Restaurantes y servicios de alojamiento
·   Industria manufacturera
Sectores que se han contraído en la ocupación
·   Primario (agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca)



Un sector que se ha convertido en un importante generador de empleo es el gobierno, en todos sus niveles, con la generación de más de 7,000 nuevos empleos.

Desde la perspectiva del nivel de ingresos, es difícil estimar si ha habido una mejora ya que el número de gente que no especifica su nivel de ingresos aumentó significativamente; pero todo aparenta indicar que la composición se mantiene muy similar, con casi 60% de los empleados con ingresos de hasta 3 salarios mínimos, por lo que se ve que aquí sigue habiendo retos importantes para aumentar la capacidad de consumo interna.

Desde la óptica de la duración de las jornadas de trabajo, se han reducido las “chambitas” de pocas horas (menos de 15 horas a la semana), así como las sobrecargas de trabajo (más de 48 horas), con un aumento significativo de los trabajos con jornadas de 35 a 48 horas a la semana.

Por último, desde la perspectiva del perfil de las empresas, la ocupación ha crecido en los grandes establecimientos y en los micronegocios sin establecimiento, a costa de las PYMES, sector vital en la generación de empleos que de esta forma refleja la problemática por la que atraviesa.

Hay mucha información y perspectivas desde las que se puede analizar el tema de la ocupación. Con lo aquí expuesto, vemos que sin duda el panorama pinta mucho mejor que hace 2 años, con sus ventajas y sus retos. Dentro de los aspectos positivos vemos que hay crecimiento de la ocupación en las empresas establecidas y estabilización de las jornadas de trabajo, lo que habla de un entorno más balanceado; pero por otra parte sigue el reto de los bajos niveles de ingresos, la necesidad de generar más ocupación por la dinámica poblacional del Estado  y la disminución de la participación de las PYMES en la generación de empleo, estrato estratégico en la estructura económica de un país. Lo fundamental es tener claras esas áreas de oportunidad para enfocar esfuerzos y programas que permitan avanzar de forma más eficaz en la atención de este tema que, como dijimos al inicio, tiene profundos impactos sociales.

viernes, 12 de agosto de 2011

Educación y empleo... nuevamente

La semana pasada salió un artículo en The New York Times en donde se identifica una reducción importante en la dinámica de migración de México hacia Estados Unidos debido a “cambios no reconocidos en México que han hecho que quedarse en casa sea más atractivo”.

Sin duda un dato relevante en el estudio de la dinámica migracional México-Estados Unidos es el de la migración ilegal. Acorde a un estudio del Pew Hispanic Center publicado en Febrero de este año (“Unauthorized Immigrant Population: National and State Trends, 2010.”), la migración ilegal de México a Estados Unidos era de cerca de 500,000 personas por año en la primera mitad de la década pasada, mientras que para el periodo Marzo 2007-Marzo 2009 ésta bajó a un promedio de 150,000 personas por año. De esta forma podemos entender la magnitud del descenso y cambio en la dinámica que plantea el artículo citado. Pero, ¿qué provocó este descenso?

De acuerdo al artículo y para efectos de síntesis, mencionaré algunas de las causas que son ampliamente desarrolladas: la caída en el número de oportunidades en Estados Unidos por la crisis económica, el aumento de políticas restrictivas a los derechos o a la oportunidad de empleo para inmigrantes ilegales en diversos estados norteamericanos, el aumento del crimen en la frontera, el aumento del costo para pasar la frontera ilegalmente, el aumento en la migración legal (aumento en el número de visas otorgadas y mayor migración de familiares directos por parte de mexicanos que se han convertido en ciudadanos norteamericanos), la reducción en el tamaño de las familias (lo que hace que el grupo de potenciales migrantes se reduzca), así como el aumento en las oportunidades de educación y empleo en México.

Como podemos ver son causas de muy diversa naturaleza, que difícilmente son todas claras y conscientes en la cabeza de una persona que decide que ya no es tan atractivo migrar, especialmente si se hace de manera ilegal, pero que sin duda crean en conjunto nuevas dinámicas sociales que debemos estudiar y evaluar por los impactos que generan hacia el interior. En particular, enfocaré el análisis hacia los últimos dos aspectos mencionados por el artículo, ya que tienen demasiados matices.

Es cierto que se ha avanzado mucho en la cobertura educativa, pero por diversos temas de calidad educativa, mezcla de las carreras estudiadas y mercado laboral, no se ha logrado traducir en mayores tasas y oportunidades de empleo para la gente de mayor educación. De hecho, durante 2009 el tener educación superior demostró no ser un elemento que incidiera para que ese grupo tuviera una menor tasa de desocupación.

Por otra parte, también es cierto que el PIB per capita aumentó 3.1% en la primer década de este siglo si lo medimos en pesos constantes, pero es inferior a otras tasas en diversos países y vemos que no ha logrado transformarse en un mercado interno robusto, donde el nivel de consumo se encuentra a niveles cercanos a los del 2007 después de la crisis económica.

Como he mencionado con anterioridad en esta columna, el objetivo no es cuestionar o invalidar logros cuando existan, sino ponerlos en contexto para estimar su impacto real. Ante estos datos, me parece que es mayor el peso de los riesgos y costos en la emigración ilegal así como la limitación de oportunidades en Estados Unidos, que la generación de oportunidades en México la que ha generado que caiga el número de emigrantes ilegales (y esto aumenta las presiones hacia el interior del país).

Acorde a las últimas cifras de INEGI, la tasa de desempleo en el primer trimestre del 2011 fue de 5.2%. Esto significa casi 2.5 millones de mexicanos que buscan trabajo y no consiguen; pero si además consideramos que hay 400,000 personas que tienen un trabajo pero que están subocupadas y que requieren un trabajo adicional, y que por otra parte hay más de 6 millones de mexicanos que sí están dispuestos a trabajar pero que no califican como desempleados porque no lo están buscando activamente simplemente porque han desistido o por considerar que no tienen posibilidades de conseguirlo, ya hablamos de cerca de 9 millones de mexicanos con algún requerimiento laboral.

Ahora, supongamos que por obra de magia, se generan los empleos para la gran mayoría de esos 9 millones de mexicanos… ¿todos tendrían la capacidad para hacer los trabajos disponibles? Es decir, ¿tendrían los conocimientos, habilidades y aptitudes para hacerlos? Los resultados de las evaluaciones educativas parecen indicar que no. Esto vuelve a dejar claro que empleo y educación son los temas que deberían dirigir los temas de la agenda nacional.

Distintos matices de la actividad empresarial en Querétaro

Publicado en el suplemento Empresas del periódico Plaza de Armas el 30 de Junio, 2011.

Querétaro presenta dos grandes realidades respecto a la actividad empresarial y el desarrollo de negocios en la entidad. Por una parte está el Querétaro competitivo, con inversiones en particular en el sector turismo y en el industrial, sobre todo con el crecimiento de la industria aeronáutica que se está convirtiendo en una de las vocaciones económicas del Estado; por otra parte, tenemos realidades comerciales y empresariales locales muy complejas al tener como en casi todo el país una población de relativamente bajos ingresos y por lo mismo poco poder adquisitivo.

Analicemos estas caras de la misma moneda. Diferentes evaluaciones y noticias dejan ver que Querétaro y su capital son espacios propicios para el desarrollo de los negocios. En las clasificaciones nacionales de competitividad que realizan tanto el Instituto Mexicano de la Competitividad como el Tecnológico de Monterrey (con información principalmente del 2008 y 2009), Querétaro aparece en tercer lugar, tan sólo por detrás del Distrito Federal y de Nuevo León. Por otra parte, fDi (la empresa de inteligencia del Financial Times) publicó en Marzo su estudio llamado “Ciudades Americanas del Futuro”, donde evalúa aspectos de atracción económica y social de diferentes ciudades en el continente americano. En la categoría de ciudades latinoamericanas, Querétaro clasificó en la séptima posición.

Estas evaluaciones consideran cientos de variables en aspectos principalmente estructurales (ambiente de negocios, condiciones de vida, rol del gobierno, infraestructura, etc.), lo que permite visualizar que estas perspectivas positivas no son pasajeras, sino que tienen un horizonte de largo plazo, que deberán influir en la mejora gradual de niveles de vida de sus habitantes.

Estas condiciones se reflejan en los resultados económicos de la entidad en los últimos años. A nivel nacional, Querétaro fue el 4º Estado con mayor crecimiento en el periodo 2003 a 2008, empujado por los sectores Comercio, Transportes, Logística y Almacenamiento, Industrias Manufactureras (en particular la fabricación de maquinaria y equipo), Construcción y Telecomunicaciones. Durante la crisis del 2009, fuimos también uno de los Estados con mayor caída precisamente porque los sectores que han empujado este crecimiento fueron los más afectados, pero los niveles de actividad económica se recuperaron al final del 2010.

Hasta aquí, vemos panoramas y realidades alentadoras. Sin embargo, las mismas clasificaciones a las que hago mención, por la amplitud de los temas evaluados, también identificaron áreas de debilidad para el Estado. Concretamente, ambos reportes coinciden en 5 áreas débiles en el Estado: generación de empleo, desigualdad de los ingresos, vías terrestres de comunicación, mal aprovechamiento del agua e inversión extranjera directa.

Y aquí es donde comenzamos a ver la otra cara de la moneda. Aunque somos el séptimo Estado con mayor nivel de ingresos promedio por persona remunerada, ésta se encuentra en el orden de $9,000 pesos mensuales (acorde a los datos del Censo Económico 2009 traídos a pesos de 2011), lo que permite dimensionar la capacidad adquisitiva interna. Además, tenemos una tasa de desocupación mayor a la media nacional, lo que como resultado deja ver un mercado interno poco vigoroso, al igual que ocurre en la economía a nivel nacional.

Los ingresos de la población tienen grandes diferencias. Por ejemplo, el 70% de los negocios o empresas establecidas en el Estado, dedicadas principalmente al comercio y servicios de consumo y que representan cerca de una tercera parte de la ocupación, manejan remuneraciones promedio entre $3,600 y $5,000 pesos mensuales.

En la situación del empleo, las tasas de ocupación han estado los últimos dos años y medio por arriba de la media nacional, además de mantenerse un 60% arriba de lo que eran los niveles del 2008. Con esto vemos que a pesar del dinamismo económico, el balance oferta-demanda de empleo no ha logrado equilibrarse, situación en particular compleja cuando somos el 3er Estado con mayor crecimiento poblacional, al tener una tasa de crecimiento en la última década de casi el doble de la media nacional.

En resumen, las perspectivas de mediano y largo plazo son positivas si se mantienen las condiciones de competitividad; sin embargo, ante el ritmo de crecimiento poblacional actual, el desarrollo económico deberá ser a ritmos mayores que los actuales ya que si no, estaremos en una situación en que los buenos resultados macros tardarán mucho en reflejarse en las realidades personales y familiares. Para el corto plazo, los empresarios deberán tener muy clara su estrategia de negocio para que su producto o servicio resulte atractivo a un mercado interno que apenas está recuperando sus niveles de consumo y que mantiene una gama de ingresos mas bien bajos, que focalizan sus compras principalmente a necesidades primarias y en menor grado a bienes mayores. De esta forma y con un enfoque de responsabilidad social y creación de valor lograremos el crecimiento sostenible que un Estado competitivo espera.

El "nuevo normal"

Publicado en Plaza de Armas el  4 de Julio 2011

La semana pasada platicamos de cómo la situación económica mundial parece habernos colocado en condiciones inéditas debido al balance de algunas fuerzas y variables, lo que por algunas personas comenzó a ser denominado desde el año pasado como el “nuevo normal”.

Hoy evaluaremos cuatro variables que conforman ese nuevo normal, la mayoría con perspectivas de convertirse ya en realidades estructurales y que han comenzado a definir nuevas relaciones y dinámicas en la actividad de las empresas.

Comencemos por el muy evidente y preocupante tema del empleo. Desde Diciembre del año pasado, la OCDE identificaba que los niveles de desempleo entre sus países miembros eran los más altos de los últimos 40 años, con un ritmo de recuperación también más lento que en cualquiera de las crisis económicas de ese periodo, lo que dejaba ver que dichos niveles permanecerían altos durante todo el 2011. Pero más allá que esa perspectiva desalentadora de corto plazo, por la magnitud de los empleos perdidos y por el ritmo lento de recuperación, la OCDE lanzaba la alerta de que los niveles de desempleo podrían convertirse en algo estructural; es decir, cabe la posibilidad de que ya no regresen a los niveles previos a la crisis.

Esto genera riesgos económicos y sociales que hasta ahora han tenido diversas salidas como son las expresiones organizadas de descontento (algunas han derivado en importantes movimientos sociales como los de Medio Oriente), los movimientos migratorios mundiales, el aumento de las economías “sombra” o informales (aunque es difícil tener cifras al respecto) y, por último, el surgimiento de nuevas dinámicas laborales y de contratación que deja en posiciones muy vulnerables a la gente que busca empleo. Una de esas dinámicas es la llamada microsourcing, o búsqueda de recursos humanos a nivel micro, en la que personas o empresas con alguna necesidad de tareas puntuales las publican en páginas específicas de Internet en espera de que alguien con el conocimiento, experiencia y capacidades para desarrollarla lance su propuesta de servicio (en cuánto tiempo y a qué costo); evidentemente, al ser en Internet, la cotización se convierte en un mercado libre mundial donde las propuestas de gente de economías desarrolladas quedan económicamente muy fuera comparadas con las propuestas de gente de economías emergentes o en desarrollo. Esto podría significar una oportunidad para la generación de empleos en estas últimas economías, pero en general me parece que crea condiciones poco sustentables con diversos riesgos para todos los participantes. El empleo seguramente tendrá que evolucionar en el mediano y largo plazo con cambios estructurales importantes que consideren la posibilidad de nuevos esquemas de contratación o de establecimiento de relaciones laborales, así como ajustes en la mezcla de profesionistas para solventar los diversos déficits de profesiones futuras. Por lo pronto, sigue siendo un foco amarillo que pueda frenar los ritmos de crecimiento económico.

El segundo aspecto a analizar es el de la inflación provocada por el incremento en precios de diversas materias primas. Tenemos los aumentos en granos, en energéticos, en metales preciosos, en metales usados para el desarrollo de infraestructura y en metales “raros” usados en la industria electrónica principalmente. Cada uno de estos aumentos tiene causas e implicaciones diferentes, así como perspectivas mixtas sobre la permanencia de los aumentos o el comienzo de una reducción en precios. Por lo pronto, esta situación ha generado oportunidades de negocio y de inversión (no es casualidad que la noticia que salió la semana pasada sobre una mujer australiana que podría superar a Carlos Slim como la persona más rica del mundo sea por sus negocios en la minería). Los puntos negativos  son los riesgos de inflación y las acciones asociadas a su control, como son el aumento de tasas de interés en distintos países que genera créditos más caros e impactos negativos en el ritmo de crecimiento económico.

El tercer aspecto es la capacidad más reducida de acción que tienen diversos gobiernos derivados de sus altos niveles de endeudamiento y las acciones que han definido o definirán para reducir sus déficits fiscales. Este fenómeno no ocurre sólo a nivel país, sino también a nivel provincias. Por ejemplo, un informe del Senado en Marzo estableció que más de 2,000 municipios de los 2,440 en el país tienen problemas en sus finanzas, y en Estados Unidos, Minnesota tuvo un paro de actividades la semana pasada por no llegar a acuerdos sobre el presupuesto del estado. Esto tiene diversas implicaciones, como el hecho de que las entidades públicas jueguen un papel menos importante como compradores, contratantes o reactivadores de la economía a través de obra de infraestructura, lo que provocará que la iniciativa privada podrá apoyarse menos en este sector (habrá menos oportunidades y más dificultad para cobrar) y tendrá más presión para generar los empleos que el gobierno deje de generar, lo que nos lleva de nueva cuenta al primer punto.

El cuarto aspecto es el rol que las economías emergentes y en desarrollo tienen en la economía mundial. Como vimos la semana pasada, el ritmo de crecimiento mundial está empujado fuertemente por estas economías y se han convertido en las principales receptoras de inversión extranjera directa. Además, estudios de muy largo plazo hechos por Citibank y HSBC establecen que hacia el 2050 cerca de la mitad de las 10 principales economías en el mundo serán de economías emergentes, entre ellas incluido México.  Esto significa la presencia de diversas oportunidades en las próximas décadas.

Estas son las nuevas condiciones en las que tendremos que aprender a desarrollar negocios. Hay oportunidades, pero también amenazas. El objetivo es estar atento a estos cambios y no asumir que la forma en que se hacen negocios hoy será la misma a futuro; será necesario prepararse en términos de estrategias, modelos de operación y capacidades para enfrentar esta nueva normalidad.

lunes, 27 de junio de 2011

Actualización de perspectivas de crecimiento 2011 para México y el Mundo

Publicado en Plaza de Armas el 27 de Junio de 2011.

EL "NUEVO NORMAL"

Durante la semana pasada escuchamos diversas noticias sobre la reducción de perspectivas de crecimiento económico en distintos países. Por una parte el Fondo Monetario Internacional (FMI), en su revisión trimestral de perspectivas económicas, redujo en una décima de punto porcentual el pronóstico de crecimiento mundial para el 2011 al pasar de 4.4%, que era el estimado de Enero y Abril, a 4.3%.

Sin lugar a dudas, escuchar la palabra desaceleración crea nerviosismo y uno siempre quisiera pensar que cuando se habla de pronósticos estos deberían ir en aumento; pero pongamos este ajuste en una perspectiva mayor de tiempo: el pronóstico actual de 4.3% es aún mayor que el que se tenía en Octubre del 2010 (cuando se pensaba que la economía mundial crecería 4.2% en el 2011); no pretendo dar este dato a manera de consuelo, sino para identificar simplemente que el nuevo pronóstico no está en algún rango bajo inédito, lo que sí sería una señal muy preocupante. ¿Qué tan bueno es un crecimiento del 4.3%? Es superior al crecimiento promedio de la primer década de este siglo (3.6%), pero menor a los picos alcanzados en el periodo 2004-2007, donde el mundo crecía a un ritmo entre el 4.5% y el 5.2%.

El ajuste a la baja no es algo a ignorarse, pero tampoco debe tomarse aún como un aviso de cambio de tendencias globales en la economía. Los diversos riesgos internacionales de los últimos meses siguen vigentes y tienen el potencial de impactar negativamente a nivel global; pero se está todavía dentro de un margen de operación y ajustes para contenerlas. “El mensaje clave es que estamos entrando a una nueva fase de la crisis, que llamaría la fase política de la crisis, y el tiempo ahora es esencial para tomar las decisiones políticas que son necesarias para evitar problemas más adelante”, declaró hace 10 días el Director de mercados monetarios y de capitales del FMI.

Desde otra perspectiva, el ajuste refleja tiempos aún complicados para las economías en desarrollo (pasó su pronóstico de crecimiento para el 2011 de 2.4% a 2.2%), mientras que para las economías en desarrollo el ajuste fue mas bien a la alza (pasó de 6.5% a 6.6%). En este mismo sentido, la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos bajó también sus expectativas de crecimiento para el 2011 y el 2012.


Pronósticos actuales

2011
2012
Fed
2.9%
3.7%
FMI
2.5%
2.7%

La lenta recuperación del empleo, la crisis hipotecaria, la inflación y uno más coyuntural que fue el tsunami de Japón son las causas de este ajuste. En una declaración muy poco esperanzadora, pero sin duda muy realista, el Presidente de la Fed declaró “Proyectamos que el desempleo se reducirá muy dolorosamente despacio”.

En consistencia con estas perspectivas, la economía de los países que usan el Euro está en su ritmo más bajo de los últimos 20 meses; sigue creciendo, pero más lentamente. Los economistas aún estiman que es muy pronto para saber si esta desaceleración es temporal o si marcará nuevas bajas para lo que resta del año; por lo pronto, la lenta recuperación del empleo en Europa así como la incertidumbre provocada por los programas de austeridad implantados por los países que tienen problemas fiscales han provocado que la confianza del consumidor europeo cayera nuevamente después de haber tenido una ligera recuperación.

En el caso de México, la más reciente proyección del FMI para el 2011 fue positiva:

Proyecciones del FMI

2011
2012
Oct. 2010
3.9%
--
Ene. 2011
4.2%
4.8%
Abr. 2011
4.6%
4.0%
Jun. 2011
4.7%
4.0%

El Banco de México también aumentó en Mayo su pronóstico de crecimiento a uno entre 4% y 5% y la OCDE la aumentó en el mismo mes su pronóstico a 4.4%. ¿Qué tan sostenible es un crecimiento para el país cuando su principal socio comercial está teniendo perspectivas contrarias? Seguramente no mucho y eso es uno de los factores por los que el pronóstico para el 2012 no pinta tan bien y se ajustó a la baja hace 3 meses. Esto, junto con el hecho de que la desocupación lleva 2 meses de aumento y sigue a niveles muy altos respecto a los previos a la crisis, la demanda del mercado interno sigue también sin recuperarse a los niveles de hace 3 años y la confianza del consumidor ha caído a su nivel más bajo en este año (pero está aún por arriba del primer semestre del 2010), nos deja ver un futuro lleno de muchos riesgos.

Estas variables negativas mundiales (como el desempleo), por lo extendido de su duración, parecen estar en un nuevo estado de “normalidad”. En Noviembre pasado, el presidente de Estados Unidos declaró “Lo que es un riesgo es que nos atoremos en un ‘Nuevo Normal’, donde las tasas de desempleo permanezcan altas, la gente que tiene empleo vea aumentar sus ingresos, los negocios tengan grandes utilidades. Pero ellos han aprendido a hacer más con menos, así que no contratan”. Todo parece indicar que ya estamos plantados en ese ‘nuevo normal’; la buena noticia es que siguen los crecimientos, la mala es que los diversos riesgos parecen afectar ya la velocidad y sostenimiento de ese crecimiento. La próxima semana continuaré el análisis de las oportunidades y amenazas ligadas a esta nueva normalidad.

Flujo de inversiones en el país y en Querétaro

Publicado en Plaza de Armas,  20 de Junio de 2011.

La inversión extranjera directa (IED), es decir, el dinero que llega de otros países para el establecimiento o expansión de empresas, es un indicador de la confianza y oportunidades que refleja un país en términos de mercados potenciales, eficiencias operativas, ventajas competitivas, etc. En este sentido, los capitales mundiales se irán a los países que presenten más oportunidades, seguridad y potencial de crecimiento.

Si dividimos al mundo en 3 grandes grupos definidos como economías desarrolladas (Estados Unidos, Europa occidental y Japón principalmente), economías en desarrollo (Latinoamérica, África y prácticamente toda Asia) y economías en transición (Europa Oriental, ex repúblicas soviéticas y los países de la Commonwealth), siempre era el grupo de las economías desarrolladas el que recibía la mayor parte de la IED en el mundo; sin embargo, la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD por sus siglas en inglés), en su reporte trimestral de Enero “Monitor de Tendencias de Inversiones Globales”, identificó que 2010 fue el primer año en que las economías en desarrollo y en transición recibieron  más del 50% de la IED, lo que refleja la mayor participación de estas economías en el marco mundial y diversas oportunidades de crecimiento apoyadas en estos flujos de dinero. Ante el contexto de las deudas gubernamentales y por lo mismo, el menor margen de maniobra que tienen dichos gobiernos, la UNCTAD identifica estos flujos de inversión como un componente importante en los países para tener un crecimiento sostenible.

México se encuentra en la competencia por atraer estas inversiones que generan empleo y desarrollo con impacto en el mediano y largo plazo. En el 2010, México recibió entre 17.7 y 18.7 miles de millones de dólares (estimados de la CEPAL y de Banco de México respectivamente), cifras que reflejan una mejoría respecto al 2009, pero sin alcanzar aún el pico del 2007. Este comportamiento es el mismo que ha tenido la IED a nivel mundial y muy parecido a la tendencia en Latinoamérica (con la única diferencia que en esta región el pico fue en el 2008).

México se mantiene como el segundo destino de inversiones en Latinoamérica, muy detrás de Brasil y ligeramente arriba de Chile, que es una economía 5 veces más pequeña que la de México; esto nos muestra que a pesar de ser un destino importante en términos de montos, este concepto no tiene aún la importancia relativa que tiene en otros países, lo que en teoría nos daría un gran margen de crecimiento aún.

Ahora, el reto de mantenerse como un destino atractivo depende de varios factores estructurales; sin embargo, enfoquemos el análisis sólo en el tema de seguridad. De acuerdo a un estudio de cobertura nacional desarrollado por la American Chamber of Commerce de México llamado “El impacto de la seguridad en México en el sector privado”, cuyos resultados publicó hace un par de meses, una de cada 2 empresas no han reconsiderado su inversión en México debido a este tema, mientras que el resto sí lo ha hecho o tienen dudas de hacerlo. Esto es ya innegablemente un punto de alarma, que posiblemente tenga ya una incidencia en lo que ha sido el comportamiento de la IED en el primer trimestre del año.

Mientras que comúnmente un componente fuerte de la IED recibida cada año son inversiones nuevas, en el primer trimestre del 2011 el componente principal fueron las reinversiones, con una proporción mucho mayor a la de los últimos 5 años. Esto parecería indicar que las empresas extranjeras presentes en México siguen viendo un clima propicio para reinvertir, pero que estamos fallando en atraer capitales nuevos, probablemente alejados por estos temas de seguridad. Una posición que refleja estas condiciones fue la descrita por la Directora General de General Electric en México el pasado mes de Mayo, donde estableció que si bien la inseguridad es un reto para el país, no es un factor para inhibir ni frenar las inversiones.

Más allá de percepciones o de declaraciones, los datos del Banco de México muestran que en el primer trimestre de este año recibimos 4.8 miles de millones de dólares, una cifra que nos pone en ruta para lograr el objetivo planteado por la Secretaría de Economía de cerrar el año con un monto entre 17 y 19 miles de millones de dólares, cifra igual o ligeramente superior a la del año pasado.

Si llevamos el análisis ahora a nivel del Estado de Querétaro, éste mantuvo un crecimiento de la IED durante el 2008 y 2009, pero tuvo un descenso en el 2010; a pesar de eso, la importancia de Querétaro dentro de la Federación aumentó y se convirtió en el 7º Estado con mayor IED. Esto es consecuencia de una mayor atracción relativa del Estado dentro del país y en el contexto latinoamericano, que inclusive se vio reflejado en un estudio desarrollado por la unidad de inteligencia del Financial Times que llamó “Ciudades del Futuro”, donde clasificó a la ciudad de Querétaro como la 7ª mejor ciudad de Latinoamérica en términos de potencial económico, recursos humanos, efectividad de costos, calidad de vida, infraestructura y facilidad para hacer negocios (atrás de Monterrey y Guadalajara dentro de México). Las inversiones siguen llegando en las áreas aeronáutica y de servicios, lo que traerá cambios importantes en la dinámica y perfil económico del Estado que deberán ser evaluados para identificar nuevas oportunidades y necesidades de la base empresarial, para atender los requerimientos de servicios y productos que tendrán estas empresas que serán parte de las que estén impulsando el crecimiento durante los próximos 5 a 10 años.

jueves, 16 de junio de 2011

¿Riqueza genera riqueza?-Hogares millonarios en México y el mundo

Publicado en Plaza de Armas el 13 de Junio de 2011.

Sabemos que estamos en tiempos de recuperación gradual, con comportamientos muy dispares por industrias, con ambientes de incertidumbre y nerviosismo por la existencia de algunas amenazas globales importantes, aunque también con resultados que hablan de casi 2 años de crecimiento económico.

Si aún dentro de este panorama le dijera que hay un sector que creció 14% a nivel mundial en el 2010 respecto al 2009 con lo que alcanzó un nuevo máximo histórico, que para el 2011 tiene estimado un crecimiento de 8% basado en un muy buen arranque del año que hizo que se agotaran los inventarios y que se colocaran fuertes pedidas para los inventarios de fin de año,  que se estima que para los próximos 3 años crecerá de un 15% a un 19%, ¿no le parecería un oasis dentro del mar de noticias que recibimos?

La buena noticia es que ese sector sí existe. La mala es que no es un sector masivo ni de fácil acceso. Se trata del sector de artículos de lujo, que cubre desde accesorios, artículos de piel, joyería y relojes, hasta autos y aviones.

Estos datos se derivan de un estudio elaborado por la empresa Bain & Company que fue referido por la revista Forbes a principios de Mayo de este año. De acuerdo a dicho estudio, las ventas mundiales de este sector fueron de $256.6 mil millones de dólares en el 2010. El mercado más grande a nivel mundial sigue siendo Estados Unidos, pero los mayores crecimientos vienen de mercados emergentes: Brasil, China, Rusia y el Medio Oriente. De acuerdo a este artículo, el estudio predice que el crecimiento en estos mercados emergentes será el foco de los fabricantes de artículos de lujo durante los próximos 2 a 3 años.

¿Pero qué hay detrás de estos crecimientos? Sin duda, cambios en los estilos de vida y un crecimiento interesante en el grupo de millonarios a nivel mundial. De acuerdo a un estudio realizado por el Centro de Servicios Financieros de Deloitte junto con Oxford Economics se evaluó  el crecimiento de hogares con riquezas de más de un millón de dólares en 25 países seleccionados por su tamaño, potencial de crecimiento e importancia estratégica, entre estos México.

Dentro de los hallazgos se identificó que en estos 25 países los hogares millonarios aumentaran de 38 millones en el 2011 a 65.5 millones en el 2020, lo que implica un aumento en la riqueza acumulada de estos hogares de 118% en el mismo periodo. En clara y lógica coincidencia con los resultados de Bain, Estados Unidos es y será durante la próxima década el principal centro global de riqueza; los de mayor crecimiento son los países emergentes, principalmente China, Brasil y Rusia. Por lo tanto, vemos que más allá de las perspectivas de crecimiento de los próximos 3 años planteados por el estudio de Bain, con estos datos se puede prospectar una década de crecimiento para los artículos de lujo. Por dar tan sólo un ejemplo, BMW anunció que el primer trimestre del 2011 fue el mejor de su historia gracias a un aumento del 256% de sus ganancias comparado con el mismo trimestre del 2010; ante estos resultados, piensan tener esta dinámica de crecimiento durante todo el año.

Ahora, ¿cómo se sitúa México en esta dinámica? De acuerdo al estudio de Deloitte, México es el lugar 23 de los 25 países evaluados en número de hogares millonarios en el 2011, pero pasará al lugar 19 en el 2020 al crecer de 170,000 a 615,000 hogares, un impresionante crecimiento del 260%. Así como mencioné el caso de BMW a nivel mundial, Audi anunció la semana pasada que ha tenido en México un crecimiento de casi 50% comparado con el 2010.

Más allá de un tema que pudiera entenderse frívolo, es importante entender el comportamiento de este sector por las implicaciones que tiene en el resto de la economía. El crecimiento de la riqueza se evalúa por capas para entender los efectos de unas sobre otras y así poder prever futuros niveles de bienestar. Sabemos que a nivel mundial, Latinoamérica es la región con mayor polarización de la riqueza, lo que representa importantes riesgos sociales; si esa riqueza generada se fuera a actividades productivas, generaría un efecto multiplicador. Esto lo podemos evaluar a través del análisis que hace Deloitte sobre cómo se distribuye la riqueza del 1% de hogares más ricos de cada país, en el sentido de a qué tipo de activos se canalizan ese dinero. Dentro de los países emergentes, México tiene un comportamiento radicalmente diferente al resto: tiene el porcentaje más bajo de asignación de esa riqueza a acciones locales y capital de negocios (inyecciones a empresas), y el porcentaje más alto a asignación de activos residenciales. Este comportamiento es muy parecido al de Italia y España dentro de las economías desarrolladas, pero muy diferente al de los grandes motores económicos como son Estados Unidos, Alemania, Japón y China. Este es un foco rojo, en el que hay que trabajar a través del fortalecimiento de la cultura empresarial, de mejorar las condiciones de productividad y competitividad y, por lo tanto, las de hacer negocios en el país. De lo contrario, esa riqueza generada contribuirá a una mayor polarización económica, con los riesgos que sabemos ello trae.

miércoles, 8 de junio de 2011

México mejora en una clasificación de competitividad mundial

Publicado en Plaza de Armas el 6 de Junio de 2011.

¿Una golondrina? o una primavera

En el día a día nos vemos expuestos a la discusión sobre diversos temas económicos y sociales del país en el que nos encontramos entre 2 posiciones contrapuestas y distantes: las versiones oficiales donde se mencionan logros, avances, máximos históricos, etc. y las versiones no oficiales que argumentan cifras alegres, retrasos significativos en dichas áreas, etc.

Normalmente la realidad es tan amplia y diversa que da pie a que ambas posiciones sean ciertas,  sin necesidad de inventar cifras o de falsearlas, sino simplemente con presentar los datos “convenientes”. Por ello es importante entender dichos datos dentro de un contexto amplio, con algún marco de referencia que permita entender su magnitud, ya sea en términos del tamaño de población o de la economía para los temas nacionales, o en términos de aumento o disminución de posiciones respecto a otros países para temas internacionales.

Por ejemplo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) tiene un programa llamado PISA que evalúa cada 3 años a jóvenes de 15 años de sus 34 países miembros y de más de 30 países asociados con la finalidad de identificar el desarrollo de capacidades en las áreas de ciencias, matemáticas y lectura. Del 2003 al 2009, México ha mejorado sus calificaciones consistentemente en las 3 áreas, principalmente en lectura y en matemáticas; ésta es sin duda una buena noticia. Sin embargo, México se ha mantenido en todo el periodo como el país de la OCDE con peores resultados.

Situaciones similares ocurren con diversas evaluaciones globales, como la del Índice de una Vida Mejor desarrollada por la misma OCDE, donde en su documento oficial comienza la presentación de los resultados de México con el siguiente texto: “México ha hecho un tremendo progreso en la última década en términos de mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos, especialmente en las áreas de educación, salud y empleo. Sin embargo, México tiene una baja clasificación en un gran número de temas en relación a la mayoría de los países que participan en el Índice de una Vida Mejor”.

Y así como estos tenemos diversos ejemplos: el Índice de Globalización que desarrolla el Centro de Investigación para la Economía del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zurich (discutido en esta columna en Abril), donde a pesar de haber mejorado la calificación de globalización un 50% en casi 40 años perdimos 32 lugares; tenemos el Reporte de Competitividad desarrollado por el Foro Económico Mundial, donde en 4 años perdimos 14 lugares debido a un estancamiento en la calificación general; por último, el Índice de Prosperidad elaborado por Legatum (grupo mundial de inversión privada con 25 años de vida), donde en 3 años caímos 37 lugares.

Cuando se publican estos resultados, nuevamente caemos en los juegos que mencionaba al principio: unos lo usan como batería para atacar al gobierno actual, y los representantes del gobierno actual descalifican con mucha facilidad los resultados por las metodologías usadas. Sin embargo, una actitud mucho más productiva de ambas partes sería entender realmente el detalle de cada índice: todos nos muestran aspectos que mejoran y aspectos que caen; pero sin duda, el hecho de que sean tantos y tan diversos los indicadores que nos muestran tendencias negativas a lo largo del tiempo, que sin duda algo estamos haciendo mal dentro del contexto mundial. Más allá de los discursos, estos resultados deberían servir para definir acciones específicas en un plan de mejora.

Debido a todo este contexto negativo es que quiero resaltar los resultados publicados recientemente por el IMD (escuela de negocios de Suiza ubicada en el lugar 14 de la clasificación mundial del Financial Times en 2011), en su estudio de competitividad mundial, donde México había estado entre los lugares 46 a 50 en los últimos 4 años; pero en la clasificación del 2011 subió al lugar 38, una mejora de 9 lugares en un año.

Este estudio evalúa más de 330 variables divididas en 4 grandes categorías: desempeño económico, eficiencia del gobierno, eficiencia de los negocios e infraestructura. México tuvo mejoras en todas las categorías, pero principalmente fueron en el tema económico y el de negocios donde más mejoró.


Categoría
Lugar 2010
Lugar 2011
Desempeño económico
25
16
Eficiencia del gobierno
46
43
Eficiencia de los negocios
51
43
Infraestructura
50
49

Elaborado por Inteligencia de Negocios Atalaya con datos del Anuario de Competitividad Mundial 2011 del IMD

Entre los países a los que México superó hay economías con problemas económicos y financieros, como hemos visto en las últimas semanas (Grecia, Portugal e Italia), pero también están 2 de las economías emergentes a las que todo el mundo está volteando a ver (Brasil y Sudáfrica) y otras economías más pequeñas (Filipinas, Perú, Hungría, Lituania y Colombia).

Sé que una golondrina no hace primavera, y que será necesario ver en el tiempo los resultados de otras clasificaciones para identificar si verdaderamente estamos logrando un cambio en las tendencias. Con temas tan profundos por resolver como la eficiencia del mercado laboral, la seguridad, la calidad del empleo, la pobreza, etc., podría sonar como que ese cambio de tendencia está aún lejano. Pero el hecho de que el IMD evaluara que México presenta un mejor entorno que estos otros países para crear y sostener la competitividad de las empresas, creo que merece su espacio y evaluación.

¿Podría dejar de cumplir el pagador más confiable del mundo?

Publicado en Plaza de Armas el 30 de Mayo de 2011.

La semana pasada escribí en esta columna sobre la deuda de las 4 naciones de la Unión Europea que más inquietudes han generado en los mercados internacionales: Portugal, España, Irlanda y Grecia. Sin embargo, los altos niveles de deudas nacionales no están limitados a esos 4 países. Alemania, Italia, Francia e Inglaterra tienen también altos niveles de deuda, inclusive mayor que la de España, pero se mantienen como economías fuertes que no han mandado señales de alerta sobre su capacidad de pago.

Es cierto que su futuro puede verse afectado por el desempeño y logros de las primeras 4 economías mencionadas, ya que un incumplimiento de éstas los dejaría expuestos por las posiciones que tienen sus bancos como acreedores, principalmente Alemania; pero hasta ahora, el escenario más probable es que las economías con más problemas vayan cumpliendo con sus compromisos de pago, recorte de gastos y venta de activos. El principal riesgo de incumplimiento se ve en Grecia, pero aún así, se percibe el horizonte del 2013 al 2015 como el tiempo que llevará todo esta reestructuración de deudas nacionales. Los escenarios más negativos tienen por lo pronto menor probabilidad de ocurrencia.

Ahora, de este lado del océano, el tema reciente en los medios ha sido el de la deuda de Estados Unidos. En economía hay un concepto conocido como la tasa libre de riesgo, que se refiere a la existencia de una opción teórica de inversión que no representa ningún riesgo en su cumplimiento y que, al terminar el periodo de dicha inversión, se dispondrá del efectivo sin mayor problema. Para efectos prácticos, la tasa que se toma para este concepto es la de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, ya que se considera que si hay alguien que siempre cumplirá con sus compromisos financieros es Estados Unidos. Pues en estas semanas recientes, esa capacidad de pago es un tema que está en discusión en el Congreso de Estados Unidos por el hecho de que el límite de capacidad de endeudamiento del gobierno norteamericano se alcanzará próximamente. ¿Qué implica esto? La incapacidad de generar deuda en otros plazos que permita al gobierno de Estados Unidos cumplir con sus compromisos en el corto plazo. ¿Qué consecuencias tendría esto? Si hablamos que el marco de referencia de seguridad financiera en el mundo dice que no puede pagar, habría problemas fuerte de liquidez en el sistema financiero mundial y, puesto que hablamos del mayor motor económico del mundo, podríamos hablar de una nueva recesión económica mundial, inclusive más fuerte que la de hace 3 años.

Sin duda, hablamos de un escenario catastrófico. Ante esto, el único camino viable es una negociación en el Congreso que lleve a la autorización de ampliación del techo de deuda; no hay otra opción. Si esto no se autoriza a más tardar a inicios de Agosto, Estados Unidos podría entrar en sus primeros incumplimientos de pago. Así que nos enfrentamos a un periodo de dos meses de negociaciones entre Demócratas y Republicanos, que llevará su componente económico, pero obviamente también el político.

El Partido Republicano estará condicionando su autorización de ampliación del límite de deuda a una serie de compromisos del actual gobierno para reducir gastos; se habla de un paquete de reducción de gastos por $6 billones de dólares en los próximos 10 años y la privatización del sistema de seguridad de salud pública (Medicare).

Podríamos pensar que tanto en el caso de Europa como en el de Estados Unidos, estas reestructuraciones serían una forma de “patear el balón” para más adelante; es decir, resuelvo un problema actual de deuda generando más deuda a otros plazos. Sin embargo, estas reestructuraciones también han creado nueva conciencia y compromisos para tener políticas fiscales más responsables y balanceadas.

Por supuesto que sigue latente la posibilidad de que el incumplimiento de algún país pueda traer efectos “contagio” y consecuencias en cadena en el sistema financiero mundial; aunque éste se sigue viendo como el escenario menos probable por el momento, éste dependerá del compromiso, responsabilidad y capacidad de acción de los distintos países. Por otra parte, las nuevas disposiciones sobre la reducción del gasto público podrían traer efectos negativos en el ritmo de crecimiento de la economía mundial para el mediano plazo, aunque  para el corto plazo las perspectivas de crecimiento se siguen viendo positivas en general, más empujadas por las economías emergentes que por las de los países desarrollados. Por último, los efectos de los niveles de deuda alcanzados y sus reestructuraciones son una reducción en el margen de maniobra de los gobiernos para estimular ritmos lentos de crecimiento económico, por lo que si hubiera nuevas desaceleraciones, podríamos esperar ritmos mucho más lentos de recuperación.

En resumen, vemos que aunque se han estado tomando acciones en el corto plazo, no podemos hablar aún de escenarios libres de riesgos en el mediano plazo. Será necesario seguir las novedades en estos frentes y en otros que pudieran comenzar a tener problemas sobre sus capacidades de pago (posiblemente Italia en Europa y Japón en Asia, cuya deuda ha sido reducida en calificación la semana pasada), y tener claro que no habrá soluciones inmediatas, sino que estos temas serán todavía focos amarillos durante los próximos 2 a 4 años.

Deudas europeas: historia en varios capítulos

Publicado en Plaza de Armas el 23 de Mayo de 2011

Durante el 2010, en el contexto del inicio de una débil recuperación económica del planeta, surgió un tema que creó mucho nerviosismo y temores sobre una posible doble recesión mundial: la deuda soberana de diversos países. Aunque para finales del 2010 ya se consideraba el escenario de la doble recesión como muy poco probable, el problema de las deudas públicas sigue vigente, y tiene todavía el poder de impactar en el ritmo de recuperación económica mundial.

Los nombres que surgieron en aquel entonces, y que siguen siendo parte de las noticias recientes, fueron Portugal, Irlanda, Grecia y España. No son las economías más grandes del planeta (salvo España que está en el orden de la 9ª economía mundial, las demás están entre los lugares 30 a 40 del mundo), pero su impacto principal es debido a que son parte de la Unión Europea, y el hecho de que hubieran llegado a esos niveles negativos de finanzas públicas dejaba muchas dudas sobre la capacidad de control y regulación de la Unión; inclusive, se llegaron a tener dudas sobre la permanencia del bloque europeo en el futuro.

Para medir la magnitud de la deuda de los países, dos parámetros de referencia son cuánto representa su deuda y su déficit respecto al tamaño de su economía. En el 2009, estos parámetros colocaban a estos 4 países en el grupo del 20% de los países más endeudados y con mayor déficit de acuerdo al Foro Económico Mundial.

Para evitar que el nerviosismos se expandiera en los mercados internacionales, era importante obtener de estos países una respuesta que se viera clara, enérgica y que diera confianza a los mercados, ya que uno de los grandes riesgos de esta situación era el efecto “contagio”: si un país se declaraba en incapacidad de solventar sus deudas, provocaría muchos movimientos de capitales que buscarían destinos más seguros, con los consecuentes desbalances financieros en el mundo.

Como primera acción, la Unión Europea prestó $156 mil millones de dólares a Grecia en Mayo de 2010, a cambio de comprometerse a aplicar un plan de austeridad para reducir el gasto público y a vender activos estatales. El segundo país en recibir un préstamo fue Irlanda, en Noviembre del año pasado, por $121 mil millones de dólares. La semana pasada se aprobó el préstamo para Portugal, por $111 mil millones de dólares. Se espera que el monto de la ayuda sea suficiente para solventar sus problemas financieros. En todos estos casos, el Fondo Monetario Internacional también ha participado con un tercio del monto de los préstamos a estos 3 países.

España es el único país de estos 4 que no ha recibido préstamos europeos, mientras se mantiene en la ejecución de su plan de austeridad para recortar el gasto y así disminuir su déficit fiscal.

¿Qué resultados hemos tenido hasta ahora? Empecemos por Grecia, que fue el primero en recibir la ayuda. Hemos visto durante este periodo diversas manifestaciones sociales de descontento, que tuvieron su hecho más reciente el pasado 11 de Mayo, cuando tuvieron una huelga general de 24 horas. Además, el gobierno solicitó la semana pasada a las autoridades europeas más apoyo financiero, lo que generó como respuesta de las autoridades europeas mayor presión para que aumenten sus esfuerzos de venta de activos y recorte de gastos. Un refinanciamiento es una opción que no desean las autoridades europeas por los nuevos riesgos de contagio en el sistema bancario del país y en Europa.

Por otra parte, Irlanda ha aumentado sus niveles de deuda significativamente respecto al tamaño de su economía (en el 2012 era del 70% de su PIB, y en el 2014 será del 116%; como referencia, la de México era del 30% de su PIB en 2009). A inicios de Mayo, su Primer Ministro declaró que Irlanda tiene la capacidad para cumplir con sus deudas; sin embargo, no ha sido fácil para el país colocar sus bonos en un mercado poco propicio, lo que genera también ciertas inquietudes en el futuro próximo.

España también ha tenido fuertes descontentos sociales, derivados de un nivel de desempleo del 20% y de una muy lenta recuperación económica. Sin ir más lejos, la semana pasada comenzó un movimiento social de protesta que aunque en general se ha llevado en términos muy pacíficos, demuestra un gran descontento y capacidad de organización de parte de la sociedad civil y, considerando que este pasado fin de semana hubo elecciones locales, el movimiento podría tener fuertes implicaciones políticas, que podrían llevar inclusive a un escenario de elección adelantada de parte de Zapatero si los resultados de estas elecciones locales son poco favorables a su partido.

Para nuestro país, el caso de España es el que podría tener mayores repercusiones en un corto plazo, tanto por la presencia de inversión española en México como por la presencia de 2 instituciones bancarias de gran importancia en nuestro mercado, BBVA y Santander. Hasta el momento, Santander anunció un cambio en la tendencia negativa de los resultados que obtenían en su país, y aunque a nivel de grupo la ganancia cayó 5% en el primer trimestre del año, en México subió 1.7% y ven perspectivas positivas próximas. Para BBVA, su caída en el mismo periodo fue de 7.3% a nivel de grupo y de 1% en México por condiciones locales de competencia. Aunque a nivel global no han tenido buenos resultados, en México siguen teniendo una participación importante.

La situación de las deudas de estos países seguirá siendo tema por varios meses. Estos 4 países, además de cumplir con sus compromisos financieros, tendrán que atender las presiones sociales que surjan a su interior, lo que hace más compleja la situación. Si los países no van cumpliendo sus compromisos, como el intento de renegociación de Grecia demuestra, seguirán latentes los efectos al sistema financiero mundial. Otro frente de alerta es Estados Unidos, cuya deuda de casi el 100% de su PIB, pero eso lo analizaremos en otra ocasión.