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lunes, 12 de marzo de 2012

Perspectivas para el cierre del 2011


Publicado en Plaza de Armas el 7 de Noviembre de 2011

La semana pasada comenté en esta columna que los aires de optimismo que se habían respirado a nivel mundial por los acuerdos en Europa podían dar cierta tranquilidad para el cierre del año; pero también mencionaba que ante lo frágil de las situaciones económicas y políticas, no sería raro que surgiera una nueva situación que reactivara el nerviosismo. Bueno, pues no hizo falta esperar mucho. La noticia de la semana pasada fue la intención del referéndum en Grecia propuesta por su Primer Ministro, intención que en pocos días quedó eliminada ante las “invitaciones” hechas por Alemania y Francia. Pero eso fue suficiente para que nuevamente hubiera reacciones negativas en las bolsas mundiales.

De esta forma, parece que la única certidumbre que tendremos en los meses siguientes será la permanencia de la incertidumbre: noticias que provoquen sobrerreacciones en los mercados, estrechos márgenes de maniobra en lo político, en lo social y en lo económico en diversos países, etc. En los días pasados, el Presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos declaró que el crecimiento económico de Estados Unidos será “frustrantemente lento”, y el crecimiento en varios países europeos tiene aumentos marginales, prácticamente estancados.


La semana pasada escribí sobre algunos de losimpactos de esta incertidumbre tanto en el tipo de cambio como en ladisponibilidad del crédito
Pero desde la perspectiva del crecimiento económico, ¿cómo nos está afectando el entorno? Las cifras más recientes del PIB nacional son las del 2º trimestre del año, cuando había aún menos pesimismo en las perspectivas económicas; pero con esas cifras no podemos ver el impacto del tremendo nerviosismo del tercer trimestre. Lo más cercano que tenemos es el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), que tiene cifras hasta Agosto (no es tan amplio como el PIB, pero refleja cierto comportamiento de la actividad económica). Este Indicador tiene altibajos en Julio y Agosto, con el segundo crecimiento mensual más grande del año seguido de la caída mensual más grande del año; es decir, volatilidad, pero aún en su segundo nivel más alto del año. Otro indicador que sirve para entender la situación actual es el Indicador Coincidente, un indicador formado por 6 componentes que muestra el estado general de la economía de un país dividiéndolo en 4 etapas: expansión, desaceleración, recesión y recuperación. En Julio, este indicador mostró un ligero crecimiento respecto a Junio, con lo que seguía en el periodo de Expansión (muy cerca de la frontera de desaceleración). Lo interesante es que uno de los 6 componentes (el de actividad industrial) lleva un par de meses en la etapa de desaceleración, algo que no ocurrió en los primeros 5 meses del año donde todos estaban en expansión; así que esto deja ver un posible cambio de etapa si la tendencia sigue.


Pero más allá de estas tendencias recientes, que son importantes para ver la magnitud de los impactos económicos mundiales en el país, lo que siempre procuramos proyectar es cómo se comportará el futuro próximo. Ante la falta de una bola de cristal, contamos con algunos elementos que son ayudas parciales para vislumbrar el futuro y poder planear la actividad empresarial. Por una parte tenemos los pronósticos de distintas instituciones, que más allá de brindar un estimado numérico sobre el crecimiento de la economía, ayudan a conocer el sentir generalizado de las perspectivas económicas próximas. Aquí he mencionado algunos pronósticos como el del Foro Económico Mundial, Morgan Stanley, etc. Ahora me centraré en los datos que publica el Banco de México basado en encuestas mensuales que hace con diversos analistas económicos. Las perspectivas para el cierre del 2011 y el 2012 han estado reduciéndose desde Junio, con caídas fuertes a partir de Agosto. El pronóstico que este grupo de analistas da para el 2011 es de un crecimiento de 3.72%, cifra inferior al optimismo que se vivió en los primeros meses del año, pero aún mayor de la que se tenía a finales del año pasado. Cuando comparamos esto con el crecimiento del 2010, que fue de 5.1%, y con la perspectiva para el 2012, que está en 3.24%, vemos que este periodo de lento crecimiento parece que durará por mucho tiempo.

Como un elemento más de apoyo, mencionaré el Indicador Adelantado publicado por INEGI (pero que también es calculado por otras instituciones como el Conference Board y en diversos países). Este indicador tiene desde Abril un valor que lo ubica en el ciclo de Desaceleración, y desde entonces se ha mantenido en ese periodo, pero con una tendencia de empeoramiento de sus componentes, incluso con algunos ya en etapa de recesión (los que están más ligados a la volatilidad reciente, como son el índice de la bolsa y la tasa de interés interbancaria).

Todos estos indicadores, pronósticos y resultados recientes confirman la permanencia por varios meses de la desaceleración económica que estamos viviendo. Recordemos que desaceleración señala que aún hay crecimiento, menos lento, pero crecimiento. ¿La desaceleración podría llevar a una recesión próxima? Hasta el momento, prácticamente ningún analista estima esto como el escenario base, es decir, el más probable, así que sigamos planeando con escenarios de lenta expansión en el mediano y largo plazo.

Comportamiento del crédito a empresas

Publicado en Plaza de Armas el 31 de Octubre de 2011


Las noticias financieras provenientes de Europa siguen afectando la volatilidad de los mercados financieros. En esta semana, las noticias fueron mas bien positivas con el acuerdo logrado en Europa sobre la deuda griega y el fondo de apoyo europeo. Eso provocó que las bolsas en el mundo tuvieran en la semana un crecimiento promedio global de 3.8%, con lo que se acumula un crecimiento de 17% en el mes de Octubre. Cuando revisamos que esta recuperación sigue a una caída de casi 22% en los 2 meses y medio previos,  entendemos la magnitud de la volatilidad reciente en los mercados.

Los impactos de estos movimientos en las economías emergentes vienen por distintos frentes: debido al nerviosismo, los capitales buscan destinos más seguros, por lo que hay salida de capitales de los mercados emergentes, lo que hace que el tipo de cambio aumente. Como ejemplo comparemos la variación que ha tenido en el año el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), que ha tenido un comportamiento muy similar a las bolsas en el mundo, con la variación del tipo de cambio acorde al Diario Oficial de la Federación (DOF).




Gráfica elaborada por Inteligencia de Negocios Atalaya con datos de la Bolsa Mexicana de Valores y del Banco de México

Se ve que en el periodo de Enero a Julio, en que la Bolsa tuvo movimientos menos fuertes, el tipo de cambio se mantenía en un rango estable con una tendencia a la baja; pero a raíz de los movimientos bruscos de la bolsa en el tercer trimestre, el tipo de cambio sufrió presiones a la alza que lo llevaron al orden de los 14 pesos por dólar. Ante la recuperación de Octubre de la Bolsa, el tipo de cambio también ha ido bajando hasta estar en los niveles de los 13 pesos por dólar, donde los estimados indican que permanecerá durante el año. Esto hace que el costo de financiamiento de las empresas, si tienen préstamos en dólares, aumente por el puro efecto cambiario (al momento es 7% más caro que a inicios de año).

Pero además del efecto por el tipo de cambio, está el efecto de aumento de costo por las tasas de interés, otro de los impactos asociados a la volatilidad internacional. Para que las economías emergentes permanezcan atractivas en un entorno de riesgos, deben ofrecer más rendimientos, lo que hace que el dinero cueste más.

¿Qué perciben los empresarios en México ante estos impactos negativos en el costo y disponibilidad del financiamiento? Hay 2 publicaciones recientes que nos permiten conocer este aspecto. El “Reporte sobre el Sistema Financiero” que publicó recientemente el Banco de México (BANXICO), donde se presentan datos del financiamiento a empresas privadas no financieras al mes de Junio; los datos reflejan que el financiamiento total a las empresas sigue creciendo respecto al año pasado, aunque con una ligera disminución en la tasa de crecimiento. Por otra parte, las empresas perciben que los costos de los financiamientos (tasas de interés, comisiones y otros gastos) así como los requerimientos de colaterales se vuelven menos accesibles, mientras que los montos y plazos ofrecidos y el tiempo de resolución siguen accesibles, aunque con una tendencia a la estabilización y reducción. El segundo reporte es el llamado “Barómetro de Empresas” que publica trimestralmente la empresa consultora Deloitte. En éste, los empresarios perciben al tercer trimestre que la disponibilidad de crédito es ligeramente mejor que hace un año, pero es un dato que lleva 2 trimestres consecutivos con una caída en la percepción de mejoría.

¿Esta percepción está basada en hechos reales? Analicemos las cifras que publica la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, donde refleja la situación de la cartera de crédito de 34 instituciones bancarias en el país respecto al financiamiento a empresas. Las cifras son al mes de Agosto de este año. De acuerdo a estos reportes, en el año se han entregado más de 700,000 créditos a empresas. Aunque tanto el número de créditos como el monto promedio de estos es muy variable mes con mes, si analizamos los datos agrupados por trimestres (para reducir un poco la variabilidad), vemos que en el 2º trimestre sí hubo una reducción en el número de créditos respecto al primero, pero en promedio fueron créditos de un monto mayor. Ahora, si comparamos esto con Julio y Agosto, el número de créditos tiene una ligera mejora, pero ahora fue el monto promedio del préstamo el que se ha reducido ligeramente. Así que ante estos comportamientos, es normal la percepción de menos accesibilidad a los créditos bancarios, ya sea en número o en monto. En lo que respecta al costo del financiamiento, de los mismos reportes vemos que las tasas de interés promedio en Julio y Agosto fueron de las más altas del año, por lo que vemos que en efecto hay menos accesibilidad en los costos.

¿Cómo cerrará el año? Es posible que las buenas noticias de la semana pasada mantengan una inercia en los 2 meses faltantes, con lo que cerraríamos con un optimismo mucho menos moderado que al inicio del año, pero aún en escenarios de expansión económica; sin embargo, es tan frágil la situación de varios países, en su entorno económico y político, que no es difícil que surja una nueva fuente de preocupación y nerviosismo mundial en estas semanas, principalmente provenientes de Europa.  Sólo queda estar alerta para actuar oportunamente.

jueves, 12 de enero de 2012

México mejora en competitividad (nuevamente)


Publicado en Plaza de Armas el 12 de Septiembre de 2011

Hace 3 meses comenté en esta columna los resultados del estudio de competitividad global que genera el IMD, escuela de negocios de Suiza que es una de las mejor calificadas a nivel mundial, en el que México había logrado una mejora de 9 posiciones en el último año al ocupar el lugar 38 de un total de 59 países. El IMD define competitividad como “la forma en que las naciones y los negocios manejan la totalidad de sus competencias con el fin de lograr una mayor prosperidad”, por lo que evalúa más de 150 variables que incluyen aspectos duros y suaves (producción, inversión, finanzas, legislación, capital humano, etc.) que en su conjunto deberían crear esa prosperidad sostenida en el tiempo. Sin duda, es positivo tener un avance en esa escala (aunque se siga estando debajo de media tabla); pero también comenté que era necesario ver otras evaluaciones internacionales de competitividad para ver si se confirmaba la tendencia y de esa forma analizar las implicaciones de estos resultados.

La semana pasada, el Foro Económico Mundial (FEM) publicó los resultados de su Reporte Global de Competitividad 2011-2012, uno de los estudios de más renombre y difusión en este tema a nivel mundial por su cobertura geográfica (incluyó a 142 países en este año) y también por la amplitud de sus evaluaciones, ya que también hace una medición de más de 110 variables, algunas cualitativas, otras cuantitativas, de aspectos duros y suaves. El FEM define competitividad como “el conjunto de instituciones, políticas y factores que determinan el nivel de productividad de un país”, y esa productividad establece el nivel de prosperidad que puede ser obtenida por un país. Por lo tanto, vemos una definición muy alineada a la del IMD.

Hecha toda esta presentación, veamos los resultados: México subió 8 lugares al pasar del 66 al 58; es decir, tenemos una confirmación de la tendencia identificada por el IMD. Otra vez, sin duda son buenas noticias, pero pongámoslas en contexto: en los últimos 3 años habíamos perdido 14 posiciones, por lo que esta recuperación nos señala que hay todavía un trecho que recorrer para ocupar las posiciones que se tenían hace 4 y 5 años. Veamos de forma general las categorías consideradas en el estudio para identificar las fortalezas y debilidades (sólo agrego como nota cultural que el año pasado, cuando México había perdido 6 lugares, las autoridades cuestionaban la metodología de este reporte; pero este año, cuando los resultados son positivos, el mensaje es que el reporte es una buena guía para saber en qué temas debe seguir trabajando el país).

El reporte plantea que una economía va evolucionando en distintos grados de madurez y sofisticación. El primer nivel es aquel en que una economía compite con base en sus recursos naturales: vasta mano de obra, aunque no sea calificada, y recursos naturales. El segundo nivel es aquel en que la economía ya no puede competir sólo por mano de obra barata, ya que los ingresos y competencias han ido subiendo y eso hace que suban algunos costos; por lo tanto, la actividad económica debe centrarse en lograr eficiencias productivas; el tercer nivel es aquel en que la economía sólo podrá mantenerse competitiva si desarrolla aspectos de innovación y mayor sofisticación de negocios en el sentido de tener  cadenas productivas más fuertes y amplias.

Para cada nivel define distintos atributos que harán que una economía sea competente en función de su nivel de desarrollo: por ejemplo, para el primer nivel que llama “requerimientos básicos”, evalúa la fortaleza y efectividad de las instituciones, la infraestructura presente, la estabilidad macroeconómica y la salud y educación básica, elementos importantes cuando compites por recursos naturales. Para el segundo nivel, que llama “potenciadores de eficiencia”, evalúa aspectos la educación superior y la capacitación, la eficiencia de los mercados de bienes y laboral, el desarrollo del mercado financiero, la preparación tecnológica y el tamaño de mercado (por aquello de las economías de escala). Para el tercer nivel, llamado “factores de innovación y sofisticación”, evalúa aspectos de las cadenas productivas como la cantidad y calidad de proveedores locales, la sofisticación de los procesos productivos, el alcance de las acciones de marketing, la investigación y el desarrollo, la vinculación industria-universidades, las patentes, etc.

México, de acuerdo a sus calificaciones, se ha estado moviendo entre el segundo nivel de desarrollo (eficiencias productivas) y un estado transitorio hacia el nivel de innovación.  Esto se debe a que la categoría en la que mejoró más este año fue en la de factores de innovación y sofisticación, seguido por la de potenciadores de eficiencia y un muy ligero retroceso en la de requerimientos básicos, tema en el que se ha empeorado o avanzado más lento que el resto del mundo.  Aspectos como el bajo nivel de confianza en los políticos, los costos que tienen los negocios por la violencia y el crimen organizado, la baja confianza en los servicios policiacos, la baja calidad de la educación primaria y en ciencias y matemáticas, una presencia fuerte de pocos corporativos así como políticas anti-monopolio poco efectivas, los altos costos asociados a la contratación y al despido y la baja participación de la mujer en la fuerza laboral (todos estos temas en los que estamos de los lugares 120 para abajo de un total de 142 países), son los temas que nos restan competitividad y que hacen que los avances que se hayan tenido en innovación, preparación tecnológica, educación superior y capacitación (temas en los que a pesar de las mejoras seguimos entre los lugares 63 a 72)  se pierdan y tengan poco impacto.

Si hiciéramos una analogía con el desarrollo humano, México sería un adolescente donde vemos que comienza a tener algunas ideas y pensamientos adultos, pero atrapado en un cuerpo de niño, donde sus restricciones de tamaño y fuerza no lo dejan avanzar a conseguir cosas que los adultos sí pueden hacer. Esas restricciones se conocen, pero seguimos sin destrabar las voluntades políticas y sociales que permitirían modificarlas. Eso nos condena a permanecer como adolescentes por muchos años más.

viernes, 12 de agosto de 2011

El "nuevo normal"

Publicado en Plaza de Armas el  4 de Julio 2011

La semana pasada platicamos de cómo la situación económica mundial parece habernos colocado en condiciones inéditas debido al balance de algunas fuerzas y variables, lo que por algunas personas comenzó a ser denominado desde el año pasado como el “nuevo normal”.

Hoy evaluaremos cuatro variables que conforman ese nuevo normal, la mayoría con perspectivas de convertirse ya en realidades estructurales y que han comenzado a definir nuevas relaciones y dinámicas en la actividad de las empresas.

Comencemos por el muy evidente y preocupante tema del empleo. Desde Diciembre del año pasado, la OCDE identificaba que los niveles de desempleo entre sus países miembros eran los más altos de los últimos 40 años, con un ritmo de recuperación también más lento que en cualquiera de las crisis económicas de ese periodo, lo que dejaba ver que dichos niveles permanecerían altos durante todo el 2011. Pero más allá que esa perspectiva desalentadora de corto plazo, por la magnitud de los empleos perdidos y por el ritmo lento de recuperación, la OCDE lanzaba la alerta de que los niveles de desempleo podrían convertirse en algo estructural; es decir, cabe la posibilidad de que ya no regresen a los niveles previos a la crisis.

Esto genera riesgos económicos y sociales que hasta ahora han tenido diversas salidas como son las expresiones organizadas de descontento (algunas han derivado en importantes movimientos sociales como los de Medio Oriente), los movimientos migratorios mundiales, el aumento de las economías “sombra” o informales (aunque es difícil tener cifras al respecto) y, por último, el surgimiento de nuevas dinámicas laborales y de contratación que deja en posiciones muy vulnerables a la gente que busca empleo. Una de esas dinámicas es la llamada microsourcing, o búsqueda de recursos humanos a nivel micro, en la que personas o empresas con alguna necesidad de tareas puntuales las publican en páginas específicas de Internet en espera de que alguien con el conocimiento, experiencia y capacidades para desarrollarla lance su propuesta de servicio (en cuánto tiempo y a qué costo); evidentemente, al ser en Internet, la cotización se convierte en un mercado libre mundial donde las propuestas de gente de economías desarrolladas quedan económicamente muy fuera comparadas con las propuestas de gente de economías emergentes o en desarrollo. Esto podría significar una oportunidad para la generación de empleos en estas últimas economías, pero en general me parece que crea condiciones poco sustentables con diversos riesgos para todos los participantes. El empleo seguramente tendrá que evolucionar en el mediano y largo plazo con cambios estructurales importantes que consideren la posibilidad de nuevos esquemas de contratación o de establecimiento de relaciones laborales, así como ajustes en la mezcla de profesionistas para solventar los diversos déficits de profesiones futuras. Por lo pronto, sigue siendo un foco amarillo que pueda frenar los ritmos de crecimiento económico.

El segundo aspecto a analizar es el de la inflación provocada por el incremento en precios de diversas materias primas. Tenemos los aumentos en granos, en energéticos, en metales preciosos, en metales usados para el desarrollo de infraestructura y en metales “raros” usados en la industria electrónica principalmente. Cada uno de estos aumentos tiene causas e implicaciones diferentes, así como perspectivas mixtas sobre la permanencia de los aumentos o el comienzo de una reducción en precios. Por lo pronto, esta situación ha generado oportunidades de negocio y de inversión (no es casualidad que la noticia que salió la semana pasada sobre una mujer australiana que podría superar a Carlos Slim como la persona más rica del mundo sea por sus negocios en la minería). Los puntos negativos  son los riesgos de inflación y las acciones asociadas a su control, como son el aumento de tasas de interés en distintos países que genera créditos más caros e impactos negativos en el ritmo de crecimiento económico.

El tercer aspecto es la capacidad más reducida de acción que tienen diversos gobiernos derivados de sus altos niveles de endeudamiento y las acciones que han definido o definirán para reducir sus déficits fiscales. Este fenómeno no ocurre sólo a nivel país, sino también a nivel provincias. Por ejemplo, un informe del Senado en Marzo estableció que más de 2,000 municipios de los 2,440 en el país tienen problemas en sus finanzas, y en Estados Unidos, Minnesota tuvo un paro de actividades la semana pasada por no llegar a acuerdos sobre el presupuesto del estado. Esto tiene diversas implicaciones, como el hecho de que las entidades públicas jueguen un papel menos importante como compradores, contratantes o reactivadores de la economía a través de obra de infraestructura, lo que provocará que la iniciativa privada podrá apoyarse menos en este sector (habrá menos oportunidades y más dificultad para cobrar) y tendrá más presión para generar los empleos que el gobierno deje de generar, lo que nos lleva de nueva cuenta al primer punto.

El cuarto aspecto es el rol que las economías emergentes y en desarrollo tienen en la economía mundial. Como vimos la semana pasada, el ritmo de crecimiento mundial está empujado fuertemente por estas economías y se han convertido en las principales receptoras de inversión extranjera directa. Además, estudios de muy largo plazo hechos por Citibank y HSBC establecen que hacia el 2050 cerca de la mitad de las 10 principales economías en el mundo serán de economías emergentes, entre ellas incluido México.  Esto significa la presencia de diversas oportunidades en las próximas décadas.

Estas son las nuevas condiciones en las que tendremos que aprender a desarrollar negocios. Hay oportunidades, pero también amenazas. El objetivo es estar atento a estos cambios y no asumir que la forma en que se hacen negocios hoy será la misma a futuro; será necesario prepararse en términos de estrategias, modelos de operación y capacidades para enfrentar esta nueva normalidad.

lunes, 27 de junio de 2011

Actualización de perspectivas de crecimiento 2011 para México y el Mundo

Publicado en Plaza de Armas el 27 de Junio de 2011.

EL "NUEVO NORMAL"

Durante la semana pasada escuchamos diversas noticias sobre la reducción de perspectivas de crecimiento económico en distintos países. Por una parte el Fondo Monetario Internacional (FMI), en su revisión trimestral de perspectivas económicas, redujo en una décima de punto porcentual el pronóstico de crecimiento mundial para el 2011 al pasar de 4.4%, que era el estimado de Enero y Abril, a 4.3%.

Sin lugar a dudas, escuchar la palabra desaceleración crea nerviosismo y uno siempre quisiera pensar que cuando se habla de pronósticos estos deberían ir en aumento; pero pongamos este ajuste en una perspectiva mayor de tiempo: el pronóstico actual de 4.3% es aún mayor que el que se tenía en Octubre del 2010 (cuando se pensaba que la economía mundial crecería 4.2% en el 2011); no pretendo dar este dato a manera de consuelo, sino para identificar simplemente que el nuevo pronóstico no está en algún rango bajo inédito, lo que sí sería una señal muy preocupante. ¿Qué tan bueno es un crecimiento del 4.3%? Es superior al crecimiento promedio de la primer década de este siglo (3.6%), pero menor a los picos alcanzados en el periodo 2004-2007, donde el mundo crecía a un ritmo entre el 4.5% y el 5.2%.

El ajuste a la baja no es algo a ignorarse, pero tampoco debe tomarse aún como un aviso de cambio de tendencias globales en la economía. Los diversos riesgos internacionales de los últimos meses siguen vigentes y tienen el potencial de impactar negativamente a nivel global; pero se está todavía dentro de un margen de operación y ajustes para contenerlas. “El mensaje clave es que estamos entrando a una nueva fase de la crisis, que llamaría la fase política de la crisis, y el tiempo ahora es esencial para tomar las decisiones políticas que son necesarias para evitar problemas más adelante”, declaró hace 10 días el Director de mercados monetarios y de capitales del FMI.

Desde otra perspectiva, el ajuste refleja tiempos aún complicados para las economías en desarrollo (pasó su pronóstico de crecimiento para el 2011 de 2.4% a 2.2%), mientras que para las economías en desarrollo el ajuste fue mas bien a la alza (pasó de 6.5% a 6.6%). En este mismo sentido, la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos bajó también sus expectativas de crecimiento para el 2011 y el 2012.


Pronósticos actuales

2011
2012
Fed
2.9%
3.7%
FMI
2.5%
2.7%

La lenta recuperación del empleo, la crisis hipotecaria, la inflación y uno más coyuntural que fue el tsunami de Japón son las causas de este ajuste. En una declaración muy poco esperanzadora, pero sin duda muy realista, el Presidente de la Fed declaró “Proyectamos que el desempleo se reducirá muy dolorosamente despacio”.

En consistencia con estas perspectivas, la economía de los países que usan el Euro está en su ritmo más bajo de los últimos 20 meses; sigue creciendo, pero más lentamente. Los economistas aún estiman que es muy pronto para saber si esta desaceleración es temporal o si marcará nuevas bajas para lo que resta del año; por lo pronto, la lenta recuperación del empleo en Europa así como la incertidumbre provocada por los programas de austeridad implantados por los países que tienen problemas fiscales han provocado que la confianza del consumidor europeo cayera nuevamente después de haber tenido una ligera recuperación.

En el caso de México, la más reciente proyección del FMI para el 2011 fue positiva:

Proyecciones del FMI

2011
2012
Oct. 2010
3.9%
--
Ene. 2011
4.2%
4.8%
Abr. 2011
4.6%
4.0%
Jun. 2011
4.7%
4.0%

El Banco de México también aumentó en Mayo su pronóstico de crecimiento a uno entre 4% y 5% y la OCDE la aumentó en el mismo mes su pronóstico a 4.4%. ¿Qué tan sostenible es un crecimiento para el país cuando su principal socio comercial está teniendo perspectivas contrarias? Seguramente no mucho y eso es uno de los factores por los que el pronóstico para el 2012 no pinta tan bien y se ajustó a la baja hace 3 meses. Esto, junto con el hecho de que la desocupación lleva 2 meses de aumento y sigue a niveles muy altos respecto a los previos a la crisis, la demanda del mercado interno sigue también sin recuperarse a los niveles de hace 3 años y la confianza del consumidor ha caído a su nivel más bajo en este año (pero está aún por arriba del primer semestre del 2010), nos deja ver un futuro lleno de muchos riesgos.

Estas variables negativas mundiales (como el desempleo), por lo extendido de su duración, parecen estar en un nuevo estado de “normalidad”. En Noviembre pasado, el presidente de Estados Unidos declaró “Lo que es un riesgo es que nos atoremos en un ‘Nuevo Normal’, donde las tasas de desempleo permanezcan altas, la gente que tiene empleo vea aumentar sus ingresos, los negocios tengan grandes utilidades. Pero ellos han aprendido a hacer más con menos, así que no contratan”. Todo parece indicar que ya estamos plantados en ese ‘nuevo normal’; la buena noticia es que siguen los crecimientos, la mala es que los diversos riesgos parecen afectar ya la velocidad y sostenimiento de ese crecimiento. La próxima semana continuaré el análisis de las oportunidades y amenazas ligadas a esta nueva normalidad.

lunes, 11 de abril de 2011

Perspectivas inflacionarias en México

Artículo publicado en Plaza de Armas (www.plazadearmas.com.mx), 11 de Abril 2011

La semana pasada tuvimos dos noticias que resultan alentadoras para la economía nacional. La primera fue el anuncio de Hacienda del incremento en sus expectativas de crecimiento económico del país, al pasar de 4.0% a 4.3%. La otra fue el anuncio de la inflación de los últimos 12 meses en Marzo, que fue de 3.04%,  la más baja de los últimos 5 años.

Sin embargo, también en la semana tuvimos las declaraciones del Gobernador del Banco de México en el marco de la Convención Bancaria, donde dijo que había que tomar el optimismo con cautela ante las condiciones “nada cómodas” del entorno externo. Veamos más a detalle esta información, tanto para entender sus causas como sus implicaciones.

Por una parte, el aumento en la expectativa de crecimiento para el 2011 está sustentado en resultados internos y externos, como son el incremento del Indicador Global de la Actividad Económica, que funciona como un índice “anticipado” del PIB, crecimiento de exportaciones no petroleras y datos del crecimiento de la demanda interna y los resultados de Estados Unidos que comenté la semana pasada. Es cierto que el crecimiento se espera menor que el del 2010, pero este fue un año extraordinario por la caída tenida un año antes. Hasta aquí, el optimismo parece sustentado en datos duros.

Por otra parte, la noticia de la inflación tiene muchas aristas y explicaciones. El dato que se refiere públicamente como inflación se basa en el Índice Nacional de Precios al Consumidor, con periodos de comparación del mes más reciente respecto al mismo mes del año anterior. La explicación dada por el Banco de México sobre el valor obtenido es resultado del descenso de precio de algunas frutas y verduras, telefonía móvil, trámites vehiculares y automóviles, combinado con el incremento tortilla, gasolina, aguacate y electricidad. Aquí comenzamos a ver algunas de las circunstancias internacionales incómodas que refirió el Dr. Agustín Carstens, y que mencionaremos con más detalle más adelante. Sólo quiero hacer dos acotaciones sobre la inflación nacional: por una parte, la inflación mensual de Marzo 2011 fue la menor en los últimos 9 meses, pero se juntó con el hecho de que la inflación mensual de Marzo 2010, el otro marco de referencia del valor de 3.04%, fue el 5º mes de inflación más alta en los últimos cuatro años y medio; por lo tanto, la caída en el dato de la inflación es resultado de una disminución en la inflación mensual y de tener un punto de comparación alto. La otra acotación que quiero hacer es sobre el otro componente de inflación que se calcula, que es el Índice Nacional de Precios al Productor; este dato tiene un valor anual de 4.11%, el segundo nivel más alto del último año y medio. No es sostenible en el mediano plazo un escenario donde los precios al consumidor descienden mientras los precios al productor aumentan, y esto genera un escenario que podrá traer en el corto plazo presiones inflacionarias en el país. Por lo tanto, este otro componente del optimismo tiene ya muchos matices, nacionales e internacionales.

Ahora sí, hablemos de los otros factores internacionales. En general se tiene una presión inflacionaria a nivel mundial provocada por dos factores: el aumento en el precio de los alimentos (principalmente granos) y el aumento en los precios del petróleo. Los precios de los alimentos han tenido 8 meses de incrementos, en algunos casos tan pronunciados como el hecho de que el maíz aumentó a nivel internacional 65% en 4 meses. El arroz y el trigo también han tenido crecimientos muy importantes. Afortunadamente, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación anunció un descenso de los precios en Marzo, que califican como una “tregua” ya que siguen existiendo muchos factores que hacen que se mantenga incertidumbre sobre el futuro del precio de los alimentos. Las reservas internacionales de cereales se encuentran en niveles bajos históricos, y aunque la perspectiva de cosechas para el 2011 es buena, no sería suficiente para reponer las reservas, por lo que se espera todavía niveles altos de precios durante el periodo 2011-2012. Si vemos las cotizaciones de diversos futuros de granos, el del maíz proyecta un incremento hasta Julio de este año, con un posterior periodo de descenso, mientras que el trigo y el arroz mantienen sus perspectivas de crecimiento en precio hasta Mayo del 2012. Evidentemente, además de las presiones inflacionarias, el riesgo mayor está por la parte social, ya que hablamos de los productos de alimentación más básicos a nivel mundial, y una carencia de estos tendría implicaciones muy fuertes. En el país hemos visto el notorio incremento del precio de la tortilla en los últimos meses, con un crecimiento aproximado del 50% anunciado en Diciembre, y un incremento en el primer trimestre de este año de un nivel cercano al 6%. Aunque existen diversos programas de apoyo, será difícil pensar en una reducción del precio en el corto plazo. Este es otro factor de presión inflacionaria como vimos que ya comenzó a reflejarse en Marzo.

El tema del petróleo seguirá con su tendencia a la alza, particularmente con toda la inestabilidad política y social que se ha dado desde Enero en diversos países del norte de África y Medio Oriente. Todo esto ha configurado un escenario mundial donde muchos países han comenzado a incrementar sus tasas de interés para controlar sus presiones inflacionarias. Por ejemplo, el Banco Central Europeo anunció el Jueves pasado un incremento de cuarto de punto porcentual para dejar su tasa en 1.25%, ya que busca bajar su nivel de inflación de 2.5% a 2%. Este es el primer ajuste que hacen desde 2008. China también hizo un cuarto ajuste en 6 meses ya que su nivel de inflación es del 4.9% mientras que su meta es del 4%. Otros países que han estado aumentando sus tasas de interés en Marzo son Chile, Brasil, Colombia, Uruguay, Corea del Sur, India entre otros. Sin embargo, el “efecto colateral” de estas medidas es el comprometer el ritmo de crecimiento económico, así que nos encontramos en un periodo delicado de balance a nivel mundial.

México sigue estimando que revisará su tasas de interés hasta el próximo año, ya que se considera que el crecimiento económico actual no ha generado un nivel que implique un sobrecalentamiento; habrá que revisar si todos estos factores externos no provocan que dicha revisión se haga durante el segundo semestre del año. También será importante monitorear a nivel mundial la forma en que los aumentos en las tasas de interés de estos países comienzan a afectar la dinámica de crecimiento económico que estamos viviendo.

lunes, 4 de abril de 2011

¿Cómo está la salud económica de Estados Unidos?

Sí, todos conocemos el ya trillado dicho de “si a Estados Unidos le da gripa, a México le da pulmonía”. En una dinámica económica donde Estados Unidos es el destino del 80% de las exportaciones de México, el origen del 30% de la inversión extranjera directa en el 2010, el principal origen de turismo internacional para nuestro país (y nosotros su principal destino en el extranjero), así como el principal destino de capital humano, tanto legal como ilegal, que sale de nuestro país, es inevitable esta dependencia.

En la gráfica podemos ver la relación entre ambas economías en los últimos 3 años. Para hacerlos comparables, convertí el nivel de PIB de los 2 países a un índice base 100, donde tomo como referencia el nivel del PIB del 4º trimestre del 2007 (previo a la crisis económica). El PIB nacional tardó más en comenzar a contraerse, pero su caída fue más fuerte y el inicio de la recuperación más lento. Por este motivo, mantenemos la continua preocupación e interés por saber cómo se encuentra y qué perspectivas tiene la economía de Estados Unidos.

Gráfica hecha por Atalaya con datos del Bureau of Economic Analysis y el INEGI.

También podemos observar en la gráfica que los 6 trimestres recientes de crecimiento que ha tenido Estados Unidos lo han llevado por fin a recuperar los niveles del PIB previos a la crisis. Esta tendencia siempre será una buena noticia, pero no permite afirmar que los efectos de su crisis económica se hayan recuperado al 100%.

En ese periodo, el total de la población de Estados Unidos aumentó en más de 10 millones de personas, de los cuales 5.7 millones tienen 16 años o más y por lo mismo son potencialmente fuerza laboral. Esto se traduce llanamente a que se está produciendo el mismo volumen de bienes y servicios, pero entre más personas. La consecuencia de esto es que haya todavía algunos indicadores clave que no se han podido recuperar, como son el empleo y el nivel de ingresos.

Su tasa de desempleo reportada en Marzo de este año es del 8.8%. Hay dos noticias buenas: es la tasa más baja de los últimos 2 años y tuvo una fuerte recuperación en el primer trimestre del año; la mala es que se encuentra todavía muy arriba de los niveles previos a la crisis, donde la tasa de desempleo era del orden del 4.5% al 5%.

Derivado de esto, el nivel de ingresos promedio de la población sigue sin recuperarse. De acuerdo a la Oficina de Análisis Económico de Estados Unidos, esa variable ha tenido diversas fluctuaciones durante los últimos 2 años, y se encuentra ligeramente abajo del nivel más alto que se obtuvo en 2008.

Este panorama, aunado a otros factores externos e internos hace que recibamos continuamente señales encontradas sobre la economía norteamericana.

Por una parte, hay perspectivas muy positivas en algunos parámetros, como son el incremento en los pedidos de fábricas que tiene su mayor nivel desde Septiembre de 2006, o el aumento en el crédito al consumo que está permitiendo que haya más préstamos para gastos fuertes (compra de autos, botes, educación universitaria, etc.) con una caída del crédito en tarjetas. Pero por otra parte la gente sigue teniendo inquietudes sobre el futuro (el índice de confianza cayó en Marzo después de haber logrado el mes anterior el nivel más alto de los últimos 3 años), la inflación está creciendo a su nivel más alto en año y medio, y el mercado de bienes raíces residenciales tiene varios temas delicados por delante (el precio de las casas sigue cayendo, y muchas familias siguen con problemas hipotecarios que los pueden llevar a la pérdida de sus propiedades). Por si faltara poco, el gobierno americano está negociando fuertes reducciones en el gasto público, lo que puede ser positivo en un largo plazo por los altos niveles de déficit que tienen, pero en el corto plazo puede comprometer el ritmo de crecimiento.

Así como inicié con un dicho, cerraré con otro: “el que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla”. Es normal que las amenazas que identificamos nos provoquen temores, por las implicaciones que podrían tener en las economías de ambos países cuando todavía nos encontramos en un delicado estado de recuperación. Pero no olvidemos que en cualquier momento, así como hay amenazas, también hay oportunidades. La realidad nos indica que aún dentro de los temores que ha habido de una doble recesión por más de un año, Estados Unidos ha logrado ligar 6 trimestres de crecimiento y mantiene perspectivas de crecimiento para el 2011. Por lo tanto, asegurémonos de tener visibles en todo momento las fuerzas negativas y las positivas que debemos monitorear, evaluar y analizar; aquí le presenté las que considero más relevantes por el momento. Esto nos permitirá tomar mejores decisiones y actuar más oportunamente, lo que finalmente es una de las grandes funciones de la dirección de empresas.

viernes, 11 de marzo de 2011

Turismo e inseguridad, ¿en dónde estamos parados?

Artículo publicado en Plaza de Armas, periódico de Querétaro, el 7 de Marzo de 2011.

Durante las semanas recientes se ha hablado mucho sobre las cifras anunciadas por la Secretaría de Turismo en cuanto al crecimiento de turistas extranjeros en el país durante el 2010. Esto provocó muchas reacciones de incredulidad porque, sin duda, hay ciudades que han sufrido fuertes caídas en el flujo de turistas como consecuencia de los problemas de inseguridad que vivimos.

¿Son cifras alegres? Analicemos la situación de este importante sector que representa casi el 9% del PIB del país y más de 2 millones de empleos directos.

Hagamos antes una aclaración de términos. Viajero internacional es todo aquel extranjero que ingresa al país, sin importar si lo hace por unas cuantas horas o si pernocta aquí. El Banco de México (BANXICO) registra el ingreso de todos ellos, mientras que Turismo se enfoca solamente en los que pernoctan en el país, que son los que clasifica como turistas.

Esta diferencia es importante, ya que en las fronteras hay un flujo muy importante de viajeros sin pernocta y que, por lo tanto, no son considerados turistas.

BANXICO reporta una caída en el número total de viajeros en el 2010, justamente por una fuerte disminución en el número de viajeros fronterizos que no pernoctaron (fueron 7.8 millones viajeros menos que en el 2009).

Los grupos considerados como turistas (viajeros fronterizos con pernocta y aquellos que se adentraron al país) tuvieron un aumento al pasar de 21.5 a 22.4 millones. Esto confirma la tendencia de crecimiento señalada por Turismo, con cifras ligeramente inferiores (la secretaria de Turismo anunció que habían sido 22.6 millones). El crecimiento de 4.4% siempre será bien recibido, pero apenas nos coloca cerca de los niveles del 2008.

Entonces, ¿de qué forma está afectando la inseguridad al turismo? Veamos algunos datos que nos pueden dar más claridad.

Primer dato: el turismo a nivel mundial creció 6.7% en el 2010. El país tiene un ritmo menor, por lo que tenemos un decrecimiento relativo que nos hace quedarnos cada vez con menos pedazo del pastel mundial.

Segundo dato: en la zona fronteriza del país se dejaron de recibir $230 millones de dólares este año por la caída de viajeros. Además, varios hoteles de ciudades del norte reportaron niveles de ocupación del 40% en el 2010 vs. 70% del 2009.

Tercer dato: 3 líneas de cruceros han anunciado recientemente que reducirán o eliminarán sus viajes a México. Este sector, catalogado también como viajeros y no como turistas, había crecido en el 2010 y representa el 8% de los viajeros internacionales y el 5% de las divisas recibidas.

Cuarto dato: existen alertas de viaje de Estados Unidos a sus ciudadanos para la mitad de los estados del país. Ellos generan casi el 40% de los turistas extranjeros, por lo que es un gran foco rojo (afortunadamente, Querétaro no está en esta lista).

¿Hay buenas noticias? Sí. Por una parte, las divisas recibidas por viajeros aumentaron 5% en el 2010 a pesar de la caída en el número de personas (cada viajero gastó más en promedio). Por otra parte, los grandes centros nacionales de atracción de turismo internacional (toda la zona de Cancún-Riviera Maya y Los Cabos) están hasta el momento fuera de las zonas de alerta emitidas por Estados Unidos.

Aunque todavía a finales del año pasado se tenían perspectivas positivas para el 2011, no se pueden obviar los riesgos presentes. Es posible que el número total de turistas aumente como consecuencia de la dinámica mundial de este sector; pero si no hay cambios favorables en el corto plazo, el ritmo volverá a ser menor al mundial y los turistas se concentrarán más en unos cuantos destinos que de por sí son ya los más visitados, a costa del resto del país.


2007
2008
2009
2010
2011 (estimado en Dic. 2010)
Millones de turistas internacionales
21.4
22.6
21.5
22.4
22.6 Confederación Nacional Turística
26.0 Secretaría de Turismo
Datos 2007 a 2010 son datos de BANXICO

jueves, 3 de marzo de 2011

Actualización sobre el comportamiento del consumidor en México

Extracto del artículo publicado en Plaza de Armas (www.plazadearmas.com.mx), el 28 de Febrero de 2011.

Es un seguimiento al post publicado el 16 de Noviembre de 2010.

Durante el 2010, el comercio al por menor del país mostró en Diciembre un crecimiento anual de 2.9% acorde a cifras del INEGI. Todos los ámbitos evaluados tuvieron crecimiento el año pasado, pero hay sectores que siguen sufriendo los resultados de una caída muy fuerte en los años anteriores, como se ve en la siguiente tabla:


Dic. 2010 vs. Junio 2008
Establecimientos con crecimiento
Establecimientos con contracción
Establecimientos
Variación
Establecimientos
Variación
Alimentos, bebidas y tabacos
13.8%
Enseres domésticos, computadoras y artículos para la decoración de interiores
-18.1%
Productos textiles, accesorios de vestir y calzado
6.9%
Vehículos de motor, refacciones, combustibles y lubricantes
-11.6%
Tiendas de autoservicio y departamentales
4.6%
Artículos de papelería, para el esparcimiento y otros artículos de uso personal
-4.4%
Artículos de ferretería, tlapalería y vidrios
1.7%
Artículos para el cuidado de la salud
-4.1%
Elaborado con datos de la Encuesta Mensual sobre Establecimientos Comerciales, INEGI

Aunque los datos muestran mejora, el consumidor sigue muy sensible al precio de los productos que compra. Acorde a un estudio publicado por American Express, 68% de los mexicanos toman su decisión de compra con base en el costo (más que la calidad, y mucho más que el impacto ecológico de los productos). Este es un comportamiento claramente identificado por parte de las grandes tiendas de autoservicio, como Walmart o Soriana, que están apostando su crecimiento en los formatos que tienen de bajo costo e inversiones (Bodega Aurrerá Express y Soriana Express).

El factor que incide claramente en estos comportamientos es el de la recuperación del empleo. La tasa de desocupación a nivel nacional se ha mantenido entre los niveles del 4.9% al 5.7% en el último semestre.

¿Qué perspectivas hay para el 2011? Hay tres indicadores que señalan una tendencia positiva:

1. Perspectivas de crecimiento del consumo privado (dentro del que está el gasto realizado por las familias). El Fondo Monetario Internacional estima que  crecerá 4.7%, mientras que Banco Santander estima que será del 4.1%. Esto lo convierte en un motor para el crecimiento estimado del país para el 2011.

2. El crédito al consumo, que ha tenido recientemente sus crecimientos mensuales más altos de los últimos 3 años acorde al Banco de México (BANXICO) y a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

3. El índice de confianza del consumidor. Un estudio hecho por TNS Research International identifica que han aumentado los niveles de optimismo y las intenciones de mayor consumo para el 2011. El índice de confianza que calcula el INEGI tuvo en Enero del 2011 el segundo nivel más alto de los últimos 32 meses, y destacan aquellos componentes ligados a las perspectivas económicas para los próximos 12 meses.

¿Qué riesgos hay ante estas perspectivas? Por una parte las posibles presiones inflacionarias que puedan darse derivadas del aumento mundial de precios de materias primas y que se mantenga el ritmo lento de recuperación del empleo.

En resumen, el consumidor comienza a tener más confianza y marginalmente una mayor capacidad de consumo, lo que da perspectivas de crecimiento moderado con algunas incertidumbres. Mientras tanto, el costo será todavía un factor importante en la decisión de compra, por lo que será necesario que desarrolle iniciativas que le permitan reducir éste sin comprometer los elementos básicos de calidad que lo mantienen competitivo.