miércoles, 8 de junio de 2011

México mejora en una clasificación de competitividad mundial

Publicado en Plaza de Armas el 6 de Junio de 2011.

¿Una golondrina? o una primavera

En el día a día nos vemos expuestos a la discusión sobre diversos temas económicos y sociales del país en el que nos encontramos entre 2 posiciones contrapuestas y distantes: las versiones oficiales donde se mencionan logros, avances, máximos históricos, etc. y las versiones no oficiales que argumentan cifras alegres, retrasos significativos en dichas áreas, etc.

Normalmente la realidad es tan amplia y diversa que da pie a que ambas posiciones sean ciertas,  sin necesidad de inventar cifras o de falsearlas, sino simplemente con presentar los datos “convenientes”. Por ello es importante entender dichos datos dentro de un contexto amplio, con algún marco de referencia que permita entender su magnitud, ya sea en términos del tamaño de población o de la economía para los temas nacionales, o en términos de aumento o disminución de posiciones respecto a otros países para temas internacionales.

Por ejemplo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) tiene un programa llamado PISA que evalúa cada 3 años a jóvenes de 15 años de sus 34 países miembros y de más de 30 países asociados con la finalidad de identificar el desarrollo de capacidades en las áreas de ciencias, matemáticas y lectura. Del 2003 al 2009, México ha mejorado sus calificaciones consistentemente en las 3 áreas, principalmente en lectura y en matemáticas; ésta es sin duda una buena noticia. Sin embargo, México se ha mantenido en todo el periodo como el país de la OCDE con peores resultados.

Situaciones similares ocurren con diversas evaluaciones globales, como la del Índice de una Vida Mejor desarrollada por la misma OCDE, donde en su documento oficial comienza la presentación de los resultados de México con el siguiente texto: “México ha hecho un tremendo progreso en la última década en términos de mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos, especialmente en las áreas de educación, salud y empleo. Sin embargo, México tiene una baja clasificación en un gran número de temas en relación a la mayoría de los países que participan en el Índice de una Vida Mejor”.

Y así como estos tenemos diversos ejemplos: el Índice de Globalización que desarrolla el Centro de Investigación para la Economía del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zurich (discutido en esta columna en Abril), donde a pesar de haber mejorado la calificación de globalización un 50% en casi 40 años perdimos 32 lugares; tenemos el Reporte de Competitividad desarrollado por el Foro Económico Mundial, donde en 4 años perdimos 14 lugares debido a un estancamiento en la calificación general; por último, el Índice de Prosperidad elaborado por Legatum (grupo mundial de inversión privada con 25 años de vida), donde en 3 años caímos 37 lugares.

Cuando se publican estos resultados, nuevamente caemos en los juegos que mencionaba al principio: unos lo usan como batería para atacar al gobierno actual, y los representantes del gobierno actual descalifican con mucha facilidad los resultados por las metodologías usadas. Sin embargo, una actitud mucho más productiva de ambas partes sería entender realmente el detalle de cada índice: todos nos muestran aspectos que mejoran y aspectos que caen; pero sin duda, el hecho de que sean tantos y tan diversos los indicadores que nos muestran tendencias negativas a lo largo del tiempo, que sin duda algo estamos haciendo mal dentro del contexto mundial. Más allá de los discursos, estos resultados deberían servir para definir acciones específicas en un plan de mejora.

Debido a todo este contexto negativo es que quiero resaltar los resultados publicados recientemente por el IMD (escuela de negocios de Suiza ubicada en el lugar 14 de la clasificación mundial del Financial Times en 2011), en su estudio de competitividad mundial, donde México había estado entre los lugares 46 a 50 en los últimos 4 años; pero en la clasificación del 2011 subió al lugar 38, una mejora de 9 lugares en un año.

Este estudio evalúa más de 330 variables divididas en 4 grandes categorías: desempeño económico, eficiencia del gobierno, eficiencia de los negocios e infraestructura. México tuvo mejoras en todas las categorías, pero principalmente fueron en el tema económico y el de negocios donde más mejoró.


Categoría
Lugar 2010
Lugar 2011
Desempeño económico
25
16
Eficiencia del gobierno
46
43
Eficiencia de los negocios
51
43
Infraestructura
50
49

Elaborado por Inteligencia de Negocios Atalaya con datos del Anuario de Competitividad Mundial 2011 del IMD

Entre los países a los que México superó hay economías con problemas económicos y financieros, como hemos visto en las últimas semanas (Grecia, Portugal e Italia), pero también están 2 de las economías emergentes a las que todo el mundo está volteando a ver (Brasil y Sudáfrica) y otras economías más pequeñas (Filipinas, Perú, Hungría, Lituania y Colombia).

Sé que una golondrina no hace primavera, y que será necesario ver en el tiempo los resultados de otras clasificaciones para identificar si verdaderamente estamos logrando un cambio en las tendencias. Con temas tan profundos por resolver como la eficiencia del mercado laboral, la seguridad, la calidad del empleo, la pobreza, etc., podría sonar como que ese cambio de tendencia está aún lejano. Pero el hecho de que el IMD evaluara que México presenta un mejor entorno que estos otros países para crear y sostener la competitividad de las empresas, creo que merece su espacio y evaluación.

¿Podría dejar de cumplir el pagador más confiable del mundo?

Publicado en Plaza de Armas el 30 de Mayo de 2011.

La semana pasada escribí en esta columna sobre la deuda de las 4 naciones de la Unión Europea que más inquietudes han generado en los mercados internacionales: Portugal, España, Irlanda y Grecia. Sin embargo, los altos niveles de deudas nacionales no están limitados a esos 4 países. Alemania, Italia, Francia e Inglaterra tienen también altos niveles de deuda, inclusive mayor que la de España, pero se mantienen como economías fuertes que no han mandado señales de alerta sobre su capacidad de pago.

Es cierto que su futuro puede verse afectado por el desempeño y logros de las primeras 4 economías mencionadas, ya que un incumplimiento de éstas los dejaría expuestos por las posiciones que tienen sus bancos como acreedores, principalmente Alemania; pero hasta ahora, el escenario más probable es que las economías con más problemas vayan cumpliendo con sus compromisos de pago, recorte de gastos y venta de activos. El principal riesgo de incumplimiento se ve en Grecia, pero aún así, se percibe el horizonte del 2013 al 2015 como el tiempo que llevará todo esta reestructuración de deudas nacionales. Los escenarios más negativos tienen por lo pronto menor probabilidad de ocurrencia.

Ahora, de este lado del océano, el tema reciente en los medios ha sido el de la deuda de Estados Unidos. En economía hay un concepto conocido como la tasa libre de riesgo, que se refiere a la existencia de una opción teórica de inversión que no representa ningún riesgo en su cumplimiento y que, al terminar el periodo de dicha inversión, se dispondrá del efectivo sin mayor problema. Para efectos prácticos, la tasa que se toma para este concepto es la de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, ya que se considera que si hay alguien que siempre cumplirá con sus compromisos financieros es Estados Unidos. Pues en estas semanas recientes, esa capacidad de pago es un tema que está en discusión en el Congreso de Estados Unidos por el hecho de que el límite de capacidad de endeudamiento del gobierno norteamericano se alcanzará próximamente. ¿Qué implica esto? La incapacidad de generar deuda en otros plazos que permita al gobierno de Estados Unidos cumplir con sus compromisos en el corto plazo. ¿Qué consecuencias tendría esto? Si hablamos que el marco de referencia de seguridad financiera en el mundo dice que no puede pagar, habría problemas fuerte de liquidez en el sistema financiero mundial y, puesto que hablamos del mayor motor económico del mundo, podríamos hablar de una nueva recesión económica mundial, inclusive más fuerte que la de hace 3 años.

Sin duda, hablamos de un escenario catastrófico. Ante esto, el único camino viable es una negociación en el Congreso que lleve a la autorización de ampliación del techo de deuda; no hay otra opción. Si esto no se autoriza a más tardar a inicios de Agosto, Estados Unidos podría entrar en sus primeros incumplimientos de pago. Así que nos enfrentamos a un periodo de dos meses de negociaciones entre Demócratas y Republicanos, que llevará su componente económico, pero obviamente también el político.

El Partido Republicano estará condicionando su autorización de ampliación del límite de deuda a una serie de compromisos del actual gobierno para reducir gastos; se habla de un paquete de reducción de gastos por $6 billones de dólares en los próximos 10 años y la privatización del sistema de seguridad de salud pública (Medicare).

Podríamos pensar que tanto en el caso de Europa como en el de Estados Unidos, estas reestructuraciones serían una forma de “patear el balón” para más adelante; es decir, resuelvo un problema actual de deuda generando más deuda a otros plazos. Sin embargo, estas reestructuraciones también han creado nueva conciencia y compromisos para tener políticas fiscales más responsables y balanceadas.

Por supuesto que sigue latente la posibilidad de que el incumplimiento de algún país pueda traer efectos “contagio” y consecuencias en cadena en el sistema financiero mundial; aunque éste se sigue viendo como el escenario menos probable por el momento, éste dependerá del compromiso, responsabilidad y capacidad de acción de los distintos países. Por otra parte, las nuevas disposiciones sobre la reducción del gasto público podrían traer efectos negativos en el ritmo de crecimiento de la economía mundial para el mediano plazo, aunque  para el corto plazo las perspectivas de crecimiento se siguen viendo positivas en general, más empujadas por las economías emergentes que por las de los países desarrollados. Por último, los efectos de los niveles de deuda alcanzados y sus reestructuraciones son una reducción en el margen de maniobra de los gobiernos para estimular ritmos lentos de crecimiento económico, por lo que si hubiera nuevas desaceleraciones, podríamos esperar ritmos mucho más lentos de recuperación.

En resumen, vemos que aunque se han estado tomando acciones en el corto plazo, no podemos hablar aún de escenarios libres de riesgos en el mediano plazo. Será necesario seguir las novedades en estos frentes y en otros que pudieran comenzar a tener problemas sobre sus capacidades de pago (posiblemente Italia en Europa y Japón en Asia, cuya deuda ha sido reducida en calificación la semana pasada), y tener claro que no habrá soluciones inmediatas, sino que estos temas serán todavía focos amarillos durante los próximos 2 a 4 años.

Deudas europeas: historia en varios capítulos

Publicado en Plaza de Armas el 23 de Mayo de 2011

Durante el 2010, en el contexto del inicio de una débil recuperación económica del planeta, surgió un tema que creó mucho nerviosismo y temores sobre una posible doble recesión mundial: la deuda soberana de diversos países. Aunque para finales del 2010 ya se consideraba el escenario de la doble recesión como muy poco probable, el problema de las deudas públicas sigue vigente, y tiene todavía el poder de impactar en el ritmo de recuperación económica mundial.

Los nombres que surgieron en aquel entonces, y que siguen siendo parte de las noticias recientes, fueron Portugal, Irlanda, Grecia y España. No son las economías más grandes del planeta (salvo España que está en el orden de la 9ª economía mundial, las demás están entre los lugares 30 a 40 del mundo), pero su impacto principal es debido a que son parte de la Unión Europea, y el hecho de que hubieran llegado a esos niveles negativos de finanzas públicas dejaba muchas dudas sobre la capacidad de control y regulación de la Unión; inclusive, se llegaron a tener dudas sobre la permanencia del bloque europeo en el futuro.

Para medir la magnitud de la deuda de los países, dos parámetros de referencia son cuánto representa su deuda y su déficit respecto al tamaño de su economía. En el 2009, estos parámetros colocaban a estos 4 países en el grupo del 20% de los países más endeudados y con mayor déficit de acuerdo al Foro Económico Mundial.

Para evitar que el nerviosismos se expandiera en los mercados internacionales, era importante obtener de estos países una respuesta que se viera clara, enérgica y que diera confianza a los mercados, ya que uno de los grandes riesgos de esta situación era el efecto “contagio”: si un país se declaraba en incapacidad de solventar sus deudas, provocaría muchos movimientos de capitales que buscarían destinos más seguros, con los consecuentes desbalances financieros en el mundo.

Como primera acción, la Unión Europea prestó $156 mil millones de dólares a Grecia en Mayo de 2010, a cambio de comprometerse a aplicar un plan de austeridad para reducir el gasto público y a vender activos estatales. El segundo país en recibir un préstamo fue Irlanda, en Noviembre del año pasado, por $121 mil millones de dólares. La semana pasada se aprobó el préstamo para Portugal, por $111 mil millones de dólares. Se espera que el monto de la ayuda sea suficiente para solventar sus problemas financieros. En todos estos casos, el Fondo Monetario Internacional también ha participado con un tercio del monto de los préstamos a estos 3 países.

España es el único país de estos 4 que no ha recibido préstamos europeos, mientras se mantiene en la ejecución de su plan de austeridad para recortar el gasto y así disminuir su déficit fiscal.

¿Qué resultados hemos tenido hasta ahora? Empecemos por Grecia, que fue el primero en recibir la ayuda. Hemos visto durante este periodo diversas manifestaciones sociales de descontento, que tuvieron su hecho más reciente el pasado 11 de Mayo, cuando tuvieron una huelga general de 24 horas. Además, el gobierno solicitó la semana pasada a las autoridades europeas más apoyo financiero, lo que generó como respuesta de las autoridades europeas mayor presión para que aumenten sus esfuerzos de venta de activos y recorte de gastos. Un refinanciamiento es una opción que no desean las autoridades europeas por los nuevos riesgos de contagio en el sistema bancario del país y en Europa.

Por otra parte, Irlanda ha aumentado sus niveles de deuda significativamente respecto al tamaño de su economía (en el 2012 era del 70% de su PIB, y en el 2014 será del 116%; como referencia, la de México era del 30% de su PIB en 2009). A inicios de Mayo, su Primer Ministro declaró que Irlanda tiene la capacidad para cumplir con sus deudas; sin embargo, no ha sido fácil para el país colocar sus bonos en un mercado poco propicio, lo que genera también ciertas inquietudes en el futuro próximo.

España también ha tenido fuertes descontentos sociales, derivados de un nivel de desempleo del 20% y de una muy lenta recuperación económica. Sin ir más lejos, la semana pasada comenzó un movimiento social de protesta que aunque en general se ha llevado en términos muy pacíficos, demuestra un gran descontento y capacidad de organización de parte de la sociedad civil y, considerando que este pasado fin de semana hubo elecciones locales, el movimiento podría tener fuertes implicaciones políticas, que podrían llevar inclusive a un escenario de elección adelantada de parte de Zapatero si los resultados de estas elecciones locales son poco favorables a su partido.

Para nuestro país, el caso de España es el que podría tener mayores repercusiones en un corto plazo, tanto por la presencia de inversión española en México como por la presencia de 2 instituciones bancarias de gran importancia en nuestro mercado, BBVA y Santander. Hasta el momento, Santander anunció un cambio en la tendencia negativa de los resultados que obtenían en su país, y aunque a nivel de grupo la ganancia cayó 5% en el primer trimestre del año, en México subió 1.7% y ven perspectivas positivas próximas. Para BBVA, su caída en el mismo periodo fue de 7.3% a nivel de grupo y de 1% en México por condiciones locales de competencia. Aunque a nivel global no han tenido buenos resultados, en México siguen teniendo una participación importante.

La situación de las deudas de estos países seguirá siendo tema por varios meses. Estos 4 países, además de cumplir con sus compromisos financieros, tendrán que atender las presiones sociales que surjan a su interior, lo que hace más compleja la situación. Si los países no van cumpliendo sus compromisos, como el intento de renegociación de Grecia demuestra, seguirán latentes los efectos al sistema financiero mundial. Otro frente de alerta es Estados Unidos, cuya deuda de casi el 100% de su PIB, pero eso lo analizaremos en otra ocasión.

lunes, 16 de mayo de 2011

Publicidad on-line en México

Publicado en Plaza de Armas (www.plazadearmas.com.mx), 16 de Mayo 2011

La semana pasada la agencia IAB en México (IAB es la asociación que agrupa a las empresas de la publicidad interactiva de los principales mercados del mundo) dio a conocer el “Estudio de Inversión Publicitaria Online”, que desarrolló junto con Pricewaterhouse Coopers y Terra. Dentro de este estudio identificaron que la publicidad online (en Internet) fue de $3,392 millones de pesos en el 2010, un 35% más que en el 2009, lo que muestra que es el medio de publicidad con mayor crecimiento en el país.

Para entender esa dinámica de crecimiento, entendamos el perfil de los mexicanos que usamos Internet (el México virtual), ya que somos la audiencia a la que va dirigida esa publicidad. Cuando hablamos del México virtual, hablamos de un “país” de aproximadamente 30 millones de personas, que crece muy aceleradamente, muy joven y con un mayor nivel socioeconómico que el total del país. Veamos este comparativo en la siguiente tabla.


México
México “virtual” (usuarios de Internet)
Población
112.3 millones
De 27 a 32 millones
Ritmo de crecimiento
15% (2000-2010)
917% (2000-2009)
Población de 6 a 34 años
52%
75%
Población con niveles socioeconómicos A/B/C+
21%
37%
Hecho por Inteligencia de Negocios Atalaya con datos del Censo 2010, AMAI, Internet World Stats, estudios sobre uso de Internet del ITESM, la AMIPCI y el INEGI (puede ver más detalle de esta información haciendo click aquí)


Los habitantes de este México virtual desarrollamos diversas actividades en Internet: revisamos correos, buscamos información, vemos videos (México es líder en Latinoamérica en consumo de videos por Internet), leemos noticias, hacemos compras (aunque esta actividad se mantiene en niveles muy bajos respecto a otros países), etc. Pero una actividad que vale la pena resaltar, es el ritmo al que estamos incorporándonos a redes sociales en Internet, un fenómeno que se replica en todo el mundo.

En Estados Unidos, muchas empresas han identificado este comportamiento, y están cambiando su estrategia de comunicación en Internet. Por ejemplo, el Wall Street Journal publicó recientemente que Starbucks tiene 10 veces más visitantes en su página de Facebook que en su sitio, mientras que para Coca-cola la relación es de más de 80 veces. Claro que hablamos de 2 de las 3 páginas de marca con más seguidores, pero algunos analistas han llegado a vislumbrar que así como la página web corporativa era un medio obligado de comunicación hace una década, ahora se esté comenzando a acercar su obsolescencia.

Por lo pronto, Facebook acapara el 31% del total de la publicidad online de Estados Unidos. Evidentemente, esto también ha provocado que los espacios publicitarios de esa página hayan tenido en los últimos meses aumentos importantes en sus precios. Así que nos enfrentamos como en cualquier tema de economía en una situación de oferta-demanda que tendrá que ir tendiendo a su punto de equilibrio.

De acuerdo a Socialbakers, en México somos casi 24 millones de usuarios de esta red social, con un incremento de más de un millón de cuentas en el último mes. Esta cifra nos coloca como el 6º país a nivel mundial con mayor presencia en ese foro.

Todas estas tendencias nos llevan a considerar la comunicación por Internet como un medio cada vez más estratégico. No es una moda, sino una tendencia. Esto lleva a toda una nueva área de análisis en las organizaciones, para entender de mejor forma qué tipo de publicidad es la más adecuada y en qué foros. Aunque en México se menciona mucho en los medios a Facebook y a Twitter, existen otros más especializados para ámbitos profesionales (como LinkedIn), y cada uno de ellos tiene sus beneficios, limitaciones y riesgos. Además, estas redes no son las dominantes en todos los países, por lo que si usted busca hacer publicidad online para otros países, requerirá hacer una investigación como en cualquier medio convencional de comunicación.

Por lo pronto, los sectores que en México tienen mayor participación en la publicidad online son el automotriz, el financiero, las bebidas y las telecomunicaciones; sin embargo, este medio es relevante mientras su oferta esté alineada al perfil sociodemográfico que le describí al inicio.  Revise y evalúe su estrategia publicitaria, reajuste presupuestos en caso de ser necesario, y defina acciones claras para comunicarse con este “México virtual”.

lunes, 9 de mayo de 2011

Exportaciones mexicanas: diversificación en los últimos años

Desde la entrada de México al GATT en la década de los ochentas se comenzaba una dinámica de internacionalización de la economía en términos de comercio. Desde entonces, se han firmado 15 acuerdos y tratados comerciales con más de 40 países. Sin duda, se han establecido un número importante de puentes comerciales de México con el mundo; pero, ¿qué resultados son los que hemos obtenido?

Analicemos el lado de las exportaciones. Si evaluamos desde 1993, un año antes de la entrada en vigor del TLCAN, las exportaciones totales del país han crecido en promedio 10.8% cada año, un crecimiento muy importante si consideramos que el crecimiento de la economía en el mismo periodo ha sido de 2.4% al año en promedio. De acuerdo al Foro Económico Mundial, el nivel de exportaciones del 2009 nos colocó en lugar 15 a nivel mundial (mejoró un lugar respecto al 2008).

Ahora,  entendamos el comportamiento que han tenido las exportaciones bajo dos perspectivas: los países destino y los productos o servicios exportados. El análisis lo haremos quitando las exportaciones petroleras (abarcan petróleo y derivados), que representan aproximadamente el 14% de las exportaciones totales del país, para enfocarlo en aquellos productos y servicios del resto de los sectores económicos.

En el 2010 exportamos bienes y servicios a 199 países; una cobertura importante a nivel mundial. Evidentemente, cuando vemos la composición de estos países, las exportaciones están sumamente concentradas en Estados Unidos. En el 2000, esta concentración tuvo su pico al representar el 90% de las exportaciones no petroleras; pero desde entonces, ha habido una ligera tendencia de reducción en esa concentración, hasta llegar a los niveles cercanos al 80% desde el 2008. Las regiones que más han aumentado su participación en este mismo periodo han sido América del Sur, Asia y Europa.


Región/País
Participación en el 2000
Participación en el 2010
Cambio
Estados Unidos
90.1%
79.4%
-10.7%
América del Sur
1.7%
5.6%
+ 3.9%
Asia
1.2%
3.8%
 + 2.6%
Europa
3.2%
5.2%
 + 2.0%
Canadá
2.0%
3.9%
 + 1.9%

Elaborada por Atalaya con datos del Grupo de Trabajo de Estadísticas de Comercio Exterior, integrado por BANXICO, INEGI, SAT y Economía.

Los países que más han influido en estos cambios de composición debido a su crecimiento son Colombia, Brasil, Argentina, Chile, Holanda, Alemania, China y Japón.

Ahora, en cuanto a los tipos de exportaciones, los dos principales sectores son el de máquinas, material eléctrico y aparatos mecánicos, así como el de vehículos y material de transporte. Estos sectores representan aproximadamente el 66% de las exportaciones no petroleras, y con ligeros cambios se mantienen por mucho como los dos principales sectores. Otros sectores que han aumentado su participación en la mezcla de las exportaciones son el sector de piedras y metales preciosos, productos de las industrias alimentarias, e instrumentos de óptica y médicos. Por otra parte, el sector de materiales textiles y sus manufacturas han disminuido su participación en las exportaciones. Así que de igual forma que en la mezcla de destinos, vemos en los últimos 8 años cambios interesantes en los tipos de productos que exportamos.

Las exportaciones no petroleras se convirtieron en el 2010 en uno de los motores del crecimiento económico que tuvo el país, tanto que recuperó con creces en un solo año los montos perdidos durante el 2009, y alcanzó un nuevo máximo histórico. Ahora, ante los diversos riesgos del entorno nacional e internacional que existen y que comienzan a tener unos primeros efectos en la desaceleración del ritmo de crecimiento que experimentaba el mundo, una estrategia de diversificación es mantener la vista en el exterior. Dicha estrategia puede ser una combinación de regiones donde existan acuerdos (como en el caso de Sudamérica, donde recientemente se acaba de conformar un nuevo bloque comercial con Perú, Colombia y Chile), así como países que han mantenido ritmos muy interesantes de crecimiento (como China e India). Las estadísticas nos muestran que diversos empresarios han seguido estas rutas alternativas. Evalúe si tiene un producto que sea competitivo a nivel mundial y que pueda aprovechar las diversas dinámicas y oportunidades que hay en el exterior; si no, desarrolle un proyecto para ser parte de las empresas que ya lo hacen. El camino con seguridad no será simple, pero permite diversificar riesgos y generar alternativas de crecimiento.

lunes, 2 de mayo de 2011

La construcción, ¿una luz al final del túnel?


Publicado en Plaza de Armas (www.plazadearmas.com.mx) el 2 de Mayo.

La construcción representa el 6% del PIB Nacional, y el 8% del empleo. Además, acorde a la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, este sector incide directamente en el desarrollo de otros 37 sectores económicos que son proveedores de materiales o servicios. Por esto se considera tradicionalmente al sector de la construcción como un buen indicador del estado de salud de la economía nacional.

Sin embargo, en los últimos años, las economías nacionales se han venido recuperando sin que la construcción vaya a la par. Por ejemplo, Estados Unidos tiene más de 20 meses consecutivos de crecimiento en su economía, pero el sector construcción sigue con muchos problemas. De igual forma en México, aunque la economía logró recuperar los niveles del primer trimestre del 2008, la construcción sigue 7% debajo del pico logrado hace 3 años; en otras palabras, está en los niveles que tenía a inicios del 2007… 4 años perdidos para el sector.

Gráfica elaborada por Atalaya, con datos del INEGI
(Cifras desestacionalizadas, pesos del 2003).

Pero por otra parte, podemos observar que durante todo el 2010 el sector tuvo una tendencia de recuperación, con la que acumuló un crecimiento del 4.2%; es un ritmo menor al crecimiento del PIB Nacional, pero es un comportamiento que da perspectivas positivas. (puede leer antecedentes del sector construcción y otros sectores económicos aquí)

¿Cómo ha arrancado el 2011? No existen aún datos a nivel del PIB para estimar el comportamiento del sector en su totalidad. Las cifras más aproximadas son las que genera la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras. La ventaja de esta Encuesta es que nos permite tener una visión mensual del sector, por tipo de obra y por Estado; la limitación es que no considera la totalidad de la industria, ya que sólo refleja el nivel de actividad de más de 3,700 empresas del sector (todas las que facturen arriba de 13 millones de pesos al año y un muestreo de las más pequeñas), pero deja afuera toda la construcción que se desarrolla para autoconsumo o en el hogar.

De acuerdo a esta Encuesta, los primeros 2 meses del año muestran un crecimiento de 5.3% respecto al mismo periodo del año anterior, con crecimiento en todos los tipos de obras, incluyendo las obras de edificación (viviendas, escuelas, oficinas, edificios industriales y comerciales, hospitales, etc.), que era el sector que más rezagos había tenido. Las obras que más empujan el crecimiento del sector son las relacionadas con el petróleo y petroquímica, edificación y electricidad y comunicaciones.

Las perspectivas para el resto del 2011 también son de crecimiento. La Cámara de la Construcción establece un crecimiento anual de 2.6%, menor al del año pasado; pero otras estimaciones de banca comercial recopiladas por la misma Cámara hablan de un crecimiento promedio del 4.5%. De cumplirse este pronóstico, el sector estaría apenas llegando a los niveles de finales del 2007, sin alcanzar el pico que tuvo a inicios del 2008, por lo que la tendencia se mantiene positiva pero vemos que el camino aún es largo por recorrer para hablar de una recuperación total.

¿Cuál es la situación de Querétaro? Tanto el 2009 como el 2010 tuvieron caídas anuales de 7.7% y 7% respectivamente, pero con comportamientos muy distintos por tipo de obra. Por ejemplo, en el 2009, todas las obras relacionadas con vías de comunicación crecieron 50% respecto al año anterior; en el 2010 fueron las obras relacionadas con generación de energía y las obras hidráulicas las que tuvieron un crecimiento fuerte (58% y 16% respectivamente). El 2011 comienza con un crecimiento importante en obra de edificación, y las obras hidráulicas mantienen el ritmo. Parecería que los rezagos en edificación se comenzarán a reponer en este año, tanto por la parte de vivienda (recordemos que Querétaro es de los Estados con mayor crecimiento poblacional) como por otro tipo de edificaciones para la industria y el sector hotelero. Recordemos que la semana pasada, el Secretario de Desarrollo Sustentable del municipio de Querétaro anunció la llegada de inversión en el 2011 por 11 hoteles ejecutivos de al menos 100 habitaciones cada uno, de 5 industrias, 7 empresas de servicio y 7 comercios, con una inversión de más de $4,000 millones de pesos. Así que todas las empresas dentro de las cadenas productivas de este tipo de obras tendrán diversas oportunidades a lo largo del año de concretarse todas estas inversiones. Será importante que estén preparadas.

miércoles, 27 de abril de 2011

La generación de empleo: una carrera contra reloj

Artículo publicado en Plaza de Armas (www.plazadearmas.com.mx) el 25 de Abril de 2011.

Sin duda, la variable que más lentamente se ha recuperado a nivel mundial después de la crisis económica ha sido el empleo. Desde finales del año pasado, la OCDE proyectaba que las cifras de desempleo para los países de esta agrupación se mantendrían altas durante todo el 2011, llegando inclusive a considerar que podríamos estar ante un fenómeno estructural, en el que los altos niveles de desempleo sean una de las nuevas realidades económicas de nuestras sociedades.

La Organización Internacional del Trabajo estima que a nivel mundial hay 30 millones más de personas sin empleo que en 2007, fenómeno que afecta principalmente a los jóvenes.

En México tenemos distintos claroscuros respecto a este fenómeno. Antes de entrar al detalle de las cifras entendamos que lo que publica el INEGI son datos de ocupación, lo que implica que abarca cualquier tipo de actividad desarrollada por la población de 14 años o más, ya sea formal o informal, remunerada o no remunerada y, por lo tanto, dentro de los niveles de ocupación podemos tener niveles muy distintos de calidad, seguridad y productividad (1 de cada 4 personas de la población económicamente activa tiene ocupación en el sector informal, con todas las implicaciones sociales y económicas que esto conlleva).

Teniendo en cuenta esto, veamos los aspectos positivos y negativos del nivel de ocupación en el país. Tenemos dos buenas noticias: la primera es que de acuerdo al INEGI tuvimos en Marzo la tasa de desocupación más baja de los últimos 2 años; la segunda noticia buena es que se ha tenido una tendencia a la baja en este indicador durante los últimos cuatro meses.

Sin embargo, también tenemos dos noticias malas: a pesar de la reducción en la tasa de desocupación, ésta es aún 66% más alta que la que teníamos en 2008, antes de la crisis económica. La segunda noticia mala es sobre el nivel de subocupación, que hace referencia a la población que tiene trabajo y por lo tanto no se considera desocupada, pero que está dispuesta y tiene necesidad de trabajar más horas; este indicador sigue sin estabilizarse, ya que tuvo en Marzo el segundo nivel más alto de los últimos 7 meses.

Estos datos nos indican que estamos dentro de la misma dinámica mundial de una lenta recuperación del empleo. Ahora, si los analizamos bajo otras perspectivas, veremos comportamientos muy dispares en cuanto a aspectos demográficos y geográficos.

Por ejemplo, la desocupación afecta fuertemente a los jóvenes que están buscando su primer empleo. Esto tiene mayor relevancia en el país por el fenómeno demográfico que estaremos viviendo por varios años, donde el cambio en la pirámide poblacional provoca que estemos en el periodo conocido como el “bono demográfico”; es decir, la mayor proporción de población en edad productiva respecto al total de la población. Esto se convierte en un riesgo social importante para el corto y mediano plazo.

A nivel de Estados, son los del Norte los que tienen los más altos índices de desocupación (Baja California y Coahuila son los únicos dos Estados fronterizos que no están dentro de los 10 Estados con mayor nivel de desocupación). Esto está muy ligado a las condiciones de ocupación de los sectores económicos, ya que la construcción y la industria, los sectores fuertes en la economía de los Estados del Norte, no han logrado reponer aún los empleos perdidos por la crisis. Los sectores económicos que han generado mayor nivel de ocupación son el comercio y los servicios, lo que se ve reflejado también en los Estados con menor nivel de desocupación y que abarcan en su gran mayoría a importantes centros turísticos, tanto nacionales como internacionales.
Elaborado por Atalaya con datos del INEGI

El empleo y sus niveles de remuneración son las variables que permiten traducir los resultados macroeconómicos en realidades micro, en los bolsillos de los ciudadanos; de ahí la clara necesidad de tener una recuperación pronta en estas variables. Además de vernos afectados por las dinámicas mundiales en cuanto a la recuperación del empleo, tenemos diversas asignaturas en las cuales trabajar: mejorar la calidad del empleo y la productividad de los empleados y trabajadores (ligado a la calidad educativa y al potencial de mejorar los niveles de ingreso), mejorar la efectividad del mercado laboral (ligado a la reforma laboral) y crear volumen de empleos, principalmente enfocados a aquellos que se van incorporando al sector productivo. Parecería que muchas de estas necesidades se consideran realidades distantes, ajenas, y sujetas a tiempos políticos; será mas bien la realidad social la que se encargue de demostrarnos pronto lo contrario. 

miércoles, 20 de abril de 2011

Globalización de México: cómo jugamos en el concierto mundial

Artículo publicado en el periódico Plaza de Armas (http://www.plazadearmas.com.mx/) el 18 de Abril de 2011.

El Centro de Investigación para la Economía del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zurich, la mejor universidad de Suiza y la número 23 del mundo en el 2010 de acuerdo a la Clasificación Académica de Universidades del Mundo (una de las más reconocidas internacionalmente), comenzó a publicar en el 2002 el Índice de Globalización, con la intención de evaluar la forma en que cada país crea redes de conexión e interdependencia con otros países a través del flujo de gente, información e ideas, capital y bienes.

El índice parte de un modelo desarrollado por el economista Axel Dreher, con el que logró identificar que la globalización, en particular la relacionada con el flujo de capitales, bienes y servicios, tiene incidencia en el crecimiento económico de un país.

El índice evalúa 23 variables divididas en tres grandes grupos: globalización económica, globalización social y globalización política. El primer grupo evalúa los flujos de dinero y las restricciones existentes para el intercambio comercial con otros países. El segundo grupo considera el contacto de las personas con gente de otros países, así como la facilidad para estar expuesto a ideas, información e influencias culturales extranjeras. El tercer grupo evalúa el establecimiento de relaciones políticas con otros países y la participación en organismos o acuerdos internacionales.

Aunque el índice comenzó a publicarse en el 2002, evalúa información desde 1970. La evaluación publicada este año se hizo con información del 2008.

Los resultados nos indican que el país más globalizado es Bélgica, y así lo ha sido en los últimos 5 años. Basta recordar que en Bruselas se encuentra la sede del gobierno de la Unión Europea, y que Europa es la región más globalizada, por lo que suena natural este resultado.

México ha mejorado su calificación de globalización en un 50% de 1970 al 2008; sin embargo, lo ha hecho a una velocidad menor que el resto del mundo. En 1970 el país ocupaba el lugar 43 de 172 países, pero en el 2008 ocupamos el lugar 75 de 186 países, una pérdida de 32 lugares que nos ha hecho pasar del 25% superior de la clasificación a estar cada vez más cerca de media tabla.

Para no hacer una evaluación de casi 40 años de historia, centremos el análisis en los últimos 4 años. El país estaba en el lugar 64 en el 2005, pero en los últimos 3 años cayó al lugar 75. Esta caída ha sido provocada por pérdidas de lugares en los 3 ámbitos de globalización.

Globalización
Lugar en 2004
Lugar en 2008
Económica
76
89
Social
81
91
Política
74
87

Puede sonar raro que aunque estemos a nivel global en el lugar 75, en cada una de las variables evaluadas estamos cerca del lugar 90. Esto se explica por lo siguiente: hay un grupo de países que consistentemente están dentro de los primeros 20 lugares en cualquiera de los tres grupos de evaluación; pero le sigue un grupo muy importante de países que se caracterizan por tener una buena clasificación en alguno de los grupos (dentro de los primeros 30 ó 40), y muy mala ubicación en los otros dos grupos (del lugar 100 en adelante). El hecho de que México tenga clasificaciones muy similares en los tres grupos hace que suba en la clasificación general, lo que no es necesariamente un consuelo.

A nivel de Latinoamérica, son 34 los países evaluados, y México ocupa el lugar 11. El país más globalizado de la región es Chile. Aquí ocurre el mismo fenómeno que en la clasificación general: en cada rubro, México tiene una peor posición que en la clasificación general.

Algo que es interesante observar es que Latinoamérica tiene su peor resultado en la globalización social, donde el país mejor clasificado ocupa el lugar 44 de la clasificación general. Esto indica que tenemos muchas conexiones por desarrollar para facilitar el intercambio cultural y los contactos personales con gente de otros países. En el caso particular de México, recordemos un dato que mencioné en esta columna hace 3 semanas, donde mencionaba que aproximadamente el 0.9% de la población que vive aquí nació en otro país. La OCDE estima esta variable en 0.5%; en cualquier caso, somos el país con el porcentaje más bajo de las 34 naciones que conforman la OCDE, y sin duda este es un elemento que incide en que tengamos poca globalización social.

Es común que de forma cotidiana nos perdamos en las discusiones entre las cifras oficiales de mejora en distintos rubros y los ataques con o sin fundamento que desacreditan esos avances. Sin embargo, un parámetro que debemos observar siempre es la magnitud de dichos avances respecto al que tienen otros países, ya que eso nos permitiría observarnos en una realidad más amplia y de mayor impacto en el largo plazo para nuestro país. Por lo pronto, vemos que mientras no se reduzcan las restricciones para el comercio internacional y aumente en proporción al tamaño de nuestra economía los flujos internacionales, seguiremos comprometiendo aspectos que tendrían un impacto positivo en el crecimiento económico del país, tan necesario para revertir los rezagos históricos y actuales que hemos tenido en cada crisis. 

lunes, 11 de abril de 2011

Perspectivas inflacionarias en México

Artículo publicado en Plaza de Armas (www.plazadearmas.com.mx), 11 de Abril 2011

La semana pasada tuvimos dos noticias que resultan alentadoras para la economía nacional. La primera fue el anuncio de Hacienda del incremento en sus expectativas de crecimiento económico del país, al pasar de 4.0% a 4.3%. La otra fue el anuncio de la inflación de los últimos 12 meses en Marzo, que fue de 3.04%,  la más baja de los últimos 5 años.

Sin embargo, también en la semana tuvimos las declaraciones del Gobernador del Banco de México en el marco de la Convención Bancaria, donde dijo que había que tomar el optimismo con cautela ante las condiciones “nada cómodas” del entorno externo. Veamos más a detalle esta información, tanto para entender sus causas como sus implicaciones.

Por una parte, el aumento en la expectativa de crecimiento para el 2011 está sustentado en resultados internos y externos, como son el incremento del Indicador Global de la Actividad Económica, que funciona como un índice “anticipado” del PIB, crecimiento de exportaciones no petroleras y datos del crecimiento de la demanda interna y los resultados de Estados Unidos que comenté la semana pasada. Es cierto que el crecimiento se espera menor que el del 2010, pero este fue un año extraordinario por la caída tenida un año antes. Hasta aquí, el optimismo parece sustentado en datos duros.

Por otra parte, la noticia de la inflación tiene muchas aristas y explicaciones. El dato que se refiere públicamente como inflación se basa en el Índice Nacional de Precios al Consumidor, con periodos de comparación del mes más reciente respecto al mismo mes del año anterior. La explicación dada por el Banco de México sobre el valor obtenido es resultado del descenso de precio de algunas frutas y verduras, telefonía móvil, trámites vehiculares y automóviles, combinado con el incremento tortilla, gasolina, aguacate y electricidad. Aquí comenzamos a ver algunas de las circunstancias internacionales incómodas que refirió el Dr. Agustín Carstens, y que mencionaremos con más detalle más adelante. Sólo quiero hacer dos acotaciones sobre la inflación nacional: por una parte, la inflación mensual de Marzo 2011 fue la menor en los últimos 9 meses, pero se juntó con el hecho de que la inflación mensual de Marzo 2010, el otro marco de referencia del valor de 3.04%, fue el 5º mes de inflación más alta en los últimos cuatro años y medio; por lo tanto, la caída en el dato de la inflación es resultado de una disminución en la inflación mensual y de tener un punto de comparación alto. La otra acotación que quiero hacer es sobre el otro componente de inflación que se calcula, que es el Índice Nacional de Precios al Productor; este dato tiene un valor anual de 4.11%, el segundo nivel más alto del último año y medio. No es sostenible en el mediano plazo un escenario donde los precios al consumidor descienden mientras los precios al productor aumentan, y esto genera un escenario que podrá traer en el corto plazo presiones inflacionarias en el país. Por lo tanto, este otro componente del optimismo tiene ya muchos matices, nacionales e internacionales.

Ahora sí, hablemos de los otros factores internacionales. En general se tiene una presión inflacionaria a nivel mundial provocada por dos factores: el aumento en el precio de los alimentos (principalmente granos) y el aumento en los precios del petróleo. Los precios de los alimentos han tenido 8 meses de incrementos, en algunos casos tan pronunciados como el hecho de que el maíz aumentó a nivel internacional 65% en 4 meses. El arroz y el trigo también han tenido crecimientos muy importantes. Afortunadamente, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación anunció un descenso de los precios en Marzo, que califican como una “tregua” ya que siguen existiendo muchos factores que hacen que se mantenga incertidumbre sobre el futuro del precio de los alimentos. Las reservas internacionales de cereales se encuentran en niveles bajos históricos, y aunque la perspectiva de cosechas para el 2011 es buena, no sería suficiente para reponer las reservas, por lo que se espera todavía niveles altos de precios durante el periodo 2011-2012. Si vemos las cotizaciones de diversos futuros de granos, el del maíz proyecta un incremento hasta Julio de este año, con un posterior periodo de descenso, mientras que el trigo y el arroz mantienen sus perspectivas de crecimiento en precio hasta Mayo del 2012. Evidentemente, además de las presiones inflacionarias, el riesgo mayor está por la parte social, ya que hablamos de los productos de alimentación más básicos a nivel mundial, y una carencia de estos tendría implicaciones muy fuertes. En el país hemos visto el notorio incremento del precio de la tortilla en los últimos meses, con un crecimiento aproximado del 50% anunciado en Diciembre, y un incremento en el primer trimestre de este año de un nivel cercano al 6%. Aunque existen diversos programas de apoyo, será difícil pensar en una reducción del precio en el corto plazo. Este es otro factor de presión inflacionaria como vimos que ya comenzó a reflejarse en Marzo.

El tema del petróleo seguirá con su tendencia a la alza, particularmente con toda la inestabilidad política y social que se ha dado desde Enero en diversos países del norte de África y Medio Oriente. Todo esto ha configurado un escenario mundial donde muchos países han comenzado a incrementar sus tasas de interés para controlar sus presiones inflacionarias. Por ejemplo, el Banco Central Europeo anunció el Jueves pasado un incremento de cuarto de punto porcentual para dejar su tasa en 1.25%, ya que busca bajar su nivel de inflación de 2.5% a 2%. Este es el primer ajuste que hacen desde 2008. China también hizo un cuarto ajuste en 6 meses ya que su nivel de inflación es del 4.9% mientras que su meta es del 4%. Otros países que han estado aumentando sus tasas de interés en Marzo son Chile, Brasil, Colombia, Uruguay, Corea del Sur, India entre otros. Sin embargo, el “efecto colateral” de estas medidas es el comprometer el ritmo de crecimiento económico, así que nos encontramos en un periodo delicado de balance a nivel mundial.

México sigue estimando que revisará su tasas de interés hasta el próximo año, ya que se considera que el crecimiento económico actual no ha generado un nivel que implique un sobrecalentamiento; habrá que revisar si todos estos factores externos no provocan que dicha revisión se haga durante el segundo semestre del año. También será importante monitorear a nivel mundial la forma en que los aumentos en las tasas de interés de estos países comienzan a afectar la dinámica de crecimiento económico que estamos viviendo.